El Zaragoza CFF de la 21-22 echó este lunes a andar con varias novedades y con el mismo objetivo, que es regresar a la élite del fútbol femenino nacional. El equipo aragonés se ejercitó en una sesión conjunta con el filial de Primera Nacional en el CDM Mudéjar, la que será su nueva casa después de la reforma integral que comenzará en próximas fechas, y lo hizo con varias novedades.

La principal es la presencia en el banquillo de Víctor Búrdalo, que toma el relevo de Nacho Bracero, que pasa a ser el director deportivo y de metodología. El técnico afronta su primera experiencia como entrenador de un equipo femenino queriendo continuar la buena línea seguida en el Real Zaragoza junto a Iván Martínez.

En cuanto a las jugadoras, el club ha optado por la continuidad del bloque y ha realizado seis fichajes, que son Irene Rodríguez, Judith Verdaguer, Andrea Álvarez, Francesca Soro, Sara Ketis y Haley Berg, incorporaciones que llegan para dar un salto de calidad y darle profundidad a la plantilla. Además, dos jóvenes valores como Sara Balma, que contará con ficha del primer equipo, y Elena Valej, que tendrá ficha del filial pero estará en dinámica de primer equipo, reforzarán también al conjunto.

Antes del debut el 5 de septiembre frente al Real Oviedo Femenino, el Zaragoza CFF jugará seis amistosos, que serán contra el Espanyol, AEM, Osasuna, DUX Logroño, Valencia y Ebro de División de Honor Cadete masculino.

Por otra parte, el club anunció la continuidad en el filial de Primera Nacional de Lucía Mallén, Sara Fernández, María González, Sofía de Santa Pau, Natalia Rodríguez, Belén Cavero, Andrea Marcano, Susana García, Cristina Hernández, Blanca Clemente y Natalia Ledesma; y la promoción de Sandra García, Andrea Rey, María Muñoz, Andrea Galindo, Darian Aibar y Leyre Valdivia. Causan baja Natalia Ledesma y María Boian. 

Un momento del entrenamiento del primer equipo y el filial en el CDM Mudéjar. Andreea Vornicu