Partido grande el que se vivirá este miércoles en Piedrabuena. El Brea disputa por primera vez la Copa del Rey. Y lo hace recibiendo a la UD Ibiza de Segunda División (19.00).

«El partido más importante de nuestra historia». Así definen desde el propio club el encuentro ante los baleares. El Brea, que hasta hace pocos años ni podía imaginar tener la posibilidad de jugar un encuentro de esta magnitud, sueña vivir un día mágico para poner la guinda al año tan especial que está viviendo el equipo.

El Brea llega en forma a la cita y con la inyección de moral que supuso la victoria el fin de semana pasado frente al Tarazona por 2-0 en el derbi aragonés. Los breanos están siendo una de las revelaciones de la temporada en su estreno en la 2º RFEF, a la que llegaban como cenicientas pero en la que están compitiendo en cada partido, sumando muchos puntos y con opciones cada vez más reales de mantener la categoría. 

Pero hablar del Ibiza son palabras mayores y el equipo sabe de la dificultad extrema que va a suponer el choque copero. «Lo normal sería caer derrotados, pero jugamos en nuestra casa, con nuestra afición y tenemos armas para intentar hacerles daño», explica Dani Martínez, entrenador del Brea. «En la Copa se viven muchas sorpresas año tras año y queremos ser protagonistas de una de ellas», añade el técnico. Martínez tiene claro que para tener opciones de ello, deben rayar la excelencia: «El Ibiza no se va a relajar porque ha vivido muchos partidos siendo ellos el equipo inferior. Tendremos que estar muy juntos, hacer un despliegue físico muy alto y cuando tengamos nosotros el balón, tener la pausa, la paciencia y la tranquilidad para aprovechar las oportunidades»

Como un acontecimiento histórico se va a vivir el partido en Brea. El pueblo está volcado con su equipo y se espera un ambiente espectacular en el campo. Desde el club quieren calentar la previa del encuentro y va a habilitar una Fan Zone con comida, bebida y actividades para los más pequeños. A continuación se hará un recibimiento al equipo y se le acompañará hasta Piedrabuena. Allí ya todo quedará en manos de los jugadores que intentarán poner contra las cuerdas al Ibiza, dar una alegría más a su afición y continuar con el sueño que está viviendo el pueblo y el equipo.