Uno de los jugadores del Levitec Huesca que disputó el viernes por la noche el partido en el Barris Nord de Lérida (100-81) resultó finalmente positivo por coronavirus, tras conocerse el resultado de las PCR de las que estaba pendiente el club. Además, otro miembro de la plantilla, que no se desplazó a Lérida, dio positivo por gripe A. Ambos se encuentran bien dentro de la situación, recuperándose en sus domicilios. El positivo en coronavirus estaba vacunado.

El Levitec tuvo que desplazarse a Lérida el viernes a las 19.00 horas para jugar a las 21.00 horas un partido que la Federación había aplazado el martes, tras conocerse el brote de coronavirus en el Oviedo, último rival oscense, y considerar al equipo peñista contacto estrecho de los positivos. «Los jugadores tuvieron que salir en sus coches particulares desde Huesca y Zaragoza hasta Lérida, con niebla. Llegamos a las 20.45 al pabellón y gracias a los árbitros, que nos dejaron 20 minutos para calentar», relata el presidente.

«La Federación nos comunicó el aplazamiento el martes y se han ido haciendo pruebas toda la semana. El jueves comunicamos a la FEB que cuatro jugadores tenían síntomas, que finalmente fueron cinco. El viernes a las 14.00 comunicamos a la FEB que habíamos hecho pruebas de antígenos a todos por si servía y se nos dijo que había que esperar a las PCR. Ante la demora en los resultados volvemos a consultar por la tarde y nos dicen que como los antígenos han dado negativo, hay que jugar», añade Orús.

El Lleida quería jugar, aunque ahora su plantilla ha estado en contacto con un positivo. El club catalán emitió varios comunicados durante la semana dejando clara su postura: sin positivos en el equipo aragonés debía disputarse el partido. La entidad pidió a la federación catalana que intermediara para saber si el aplazamiento entraba dentro del protocolo de la española. Asimismo asegura que el viernes por la tarde, pasadas las 17.30 horas, teniendo en cuenta que el Levitec se encontraba a la espera del resultado de las PCR, la FEB pidió a los catalanes que tomaran la decisión sobre si disputar o no el partido, algo a lo que renunciaron por no ser de su competencia. La Federación Española se limita a decir que siguió el protocolo marcado por Sanidad y el Consejo Superior de Deportes.

«Esta ha sido una situación sui generis y el protocolo no puede preverlo todo. La normativa dice que con antígenos negativo se juega, pero no dice nada con PCR pendientes», apunta Orús. El Levitec afrontó el partido como pudo. Comenzó la semana confinado a la espera de las primeras PCR, que dieron negativo, y solo pudo hacer un entrenamiento con la plantilla al completo, el mismo viernes.

«El daño ya está hecho», resume el presidente del Peñas, Antonio Orús, que ha vivido una de las semanas más surrealistas que se recuerdan en el mundo del baloncesto. «Nosotros no somos quienes tomamos la decisión ni quienes presionamos para jugar», indica el máximo responsable del club, sin entrar a valorar lo sucedido. La entidad no se plantea ningún tipo de reclamación.

«Estamos centrados en la salud de los jugadores y en recuperar la viabilidad económica y deportiva. Entrar en una guerra jurídica sería perder el foco», explica Orús, que tampoco se planteó no viajar a Lérida. No presentarse a un partido supone una infracción muy grave del reglamento que se sanciona con una multa de entre 3.000 y 15.000 euros y el descuento de un punto en la clasificación.