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El Periódico de Aragón

Un galáctico para el Ateca

Carlos Diogo, exfutbolista del Real Zaragoza y del Real Madrid, se sentará este curso en el banquillo del equipo aragonés de 1ª Regional. «Soy mucho más pausado como técnico que como jugador», asegura

Carlos Diogo disputa un balón con el Kun Agüero durante su etapa en el Zaragoza Archivo El Periódico

Del Real Madrid ‘Galáctico’ de Ronaldo, Zidane, Raúl, Beckham o Roberto Carlos al banquillo del Ateca, pasando por cinco temporadas en el Real Zaragoza, el que el propio jugador define como «el club de su vida», hasta un año en la SD Huesca. La vida de Carlos Diogo ha discurrido por etapas muy variopintas y, este nuevo curso, el uruguayo sumará una nueva experiencia, ya que será el técnico de los atecanos.

No será la primera vez que el exfutbolista cambie de rol en el campo, ya que ha entrenado en categorías inferiores como cadetes y juveniles y la pasada campaña entrenó a un Regional de María de Huerva. Diogo, que tuvo que acabar su carrera como jugador prematuramente por sus continuos problemas en la rodilla izquierda, siempre tuvo claro que quería seguir ligado al fútbol tras su retirada. «Me gusta tratar de enseñar lo poco o mucho que sé y ayudar desde mi experiencia con todas las situaciones que he vivido», explica el que fuera lateral, que lleva muchos años ya asentado en Zaragoza. «Es una ciudad muy cómoda, me gustó desde el primer día. Además, mi mujer tiene trabajo fijo, mi hijo tiene sus amigos...somos muy felices aquí», reflexiona el uruguayo a la vez que reconoce que sigue notando el cariño de los aficionados al fútbol cuando lo reconocen a pesar del tiempo que ha pasado desde que abandonó la práctica profesional.

Carlos Diogo posa con la camiseta del Ateca, su nuevo equipo CD ATECA

Muchos exfutbolistas reconvertidos a entrenadores trasladan su carácter sobre el césped a cuando les toca ejercer desde la banda, pero Diogo, recordado por su fuerte temperamento, asegura que, en su caso particular, es al contrario. «Soy mucho más pausado como técnico que como jugador. No me gusta que mi equipo me vea perder los nervios ni hablarles gritando como un loco», comenta el uruguayo. «Hay cosas que siempre hay que decir aunque no gusten, pero hay formas y formas y siempre intento tratar de comprender al futbolista», añade. Además, Diogo se define como un entrenador muy flexible: «Creo que lo primero que hay que hacer es ver el tipo de plantilla que uno tiene, ser realista. Una vez tienes ese conocimiento tienes que ser sensato, ver de qué manera puedes jugar y desarrollar un tipo de fútbol u otro».

"A los jugadores al principio les choca que seas su técnico y les encanta hacerme preguntas"

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Lo que es inevitable es la expectación que crea entre sus pupilos cuando se enteran de que van a ser dirigidos por una persona tan conocida como lo es el exfubolista. «Es verdad que al principio les choca, notas ese respeto, les encanta hacer muchas preguntas...pero eso dura unos días, al final eres uno más», analiza. Y es así precisamente como le gusta sentirse en el vestuario. «Intento ser cercano, ayudarles en lo que sea y que sepan que pueden hablar conmigo de cualquier cosa. A estos niveles, considero que muchas veces es más importante la persona que el futbolista», asegura. 

El Ateca, ya con Diogo al frente de los entrenamientos, comenzó sus entrenamientos el 1 de agosto convencido de que se está construyendo un buen proyecto para 1ª Regional. «Los chicos me hablan del deseo de ascender, pero hay que trabajar mucho para poder soñar con eso», dice el técnico.

Paso a paso es como ha decidido Diogo enfocar su carrera en los banquillos, a la que no le pone límites. «Prefiero ir despacito y con buena letra. Aunque a veces no es así y triunfan (casos como Zidane o Guardiola) he visto a exfutbolistas empezar a entrenar por equipos grandes y llevarse muchos palos», reflexiona el uruguayo, que sin embargo no esconde su deseo de llegar al fútbol profesional.

El Real Zaragoza 

Si algún día llega ese momento, Diogo estaría encantado de poder ejercer en La Romereda. «¿Por qué no? Claro que me gustaría, sería increíble», afirma el exjugador en un tono que rebosa ilusión. «Sería estupendo que se dé algún día, pero para eso me queda mucho que trabajar, aprender y construir mi propia personalidad como entrenador, absorber muchos conceptos...El tiempo lo dirá», añade. Y es que el club aragonés fue en el que más tiempo pasó en su etapa como jugador. «Al Zaragoza le tengo un cariño enorme. Fue el equipo que más apostó por mí y el que más confianza me dio siempre. Guardo grandes amigos y viví momentos muy agradables e inolvidables», recuerda con cierto aire de nostalgia.

"¿Entrenar algún día al Zaragoza? Ojalá, sería estupendo, pero me queda mucho por aprender»"

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No en vano, Diogo reconoce que es un fiel seguidor de los aragoneses, que sigue la actualidad del equipo y que intenta ver el máximo número de partidos posibles. Y, hasta el momento, le gusta lo que está viendo del nuevo Zaragoza de Juan Carlos Carcedo. «Creo que el entrenador está planteando cosas diferentes, se le ven buenas maneras. Lo veo muy trabajador», analiza el sudamericano, que cree que se podrá pelear por subir. «La Segunda es siempre muy igualada e influyen mucho los estados de ánimos. El comienzo será clave», pronostica.

A punto de iniciarse el curso, si los deseos de Carlos Diogo se cumplen, puede ser un año que traiga los ascensos del Ateca y del Real Zaragoza. «Ojalá, ¿dónde hay que firmar?», sueña el ahora técnico.

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