FÚTBOL BASE

Un árbitro aragonés de alevines denuncia a la Policía la agresión de unos padres

El colegiado afirma haber sido empujado, abofeteado y arañado en el campo del Fleta

Campo del Fleta, donde ocurrieron los hechos denunciados por el árbitro.

Campo del Fleta, donde ocurrieron los hechos denunciados por el árbitro. / FEDERACIÓN ARAGONESA DE FÚTBOL

El Periódico de Aragón

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Nuevo triste capítulo en el fútbol base aragonés. Las agresiones vuelven a ser protagonistas en la comunidad y esta vez ha sido un árbitro el que ha denunciado a la Policía Nacional haber sido objeto de ellas por parte de padres de jugadores alevines (de 10 y 11 años).

Los hechos, según la denuncia realizada por el colegiado, de 24 años, ocurrieron al mediodía de este sábado, en las instalaciones del Fleta, donde se ha disputado el encuentro de Segunda Alevín entre el Fleta B y el Valdefierro C. El árbitro expone que durante el choque tuvo que soportar insultos e incluso la invasión de campo por parte de padres de jugadores locales, pero que decidió no suspender el partido, que concluyó con 1-3 para los visitantes.

Fue una vez concluido el choque cuando se produjeron los incidentes denunciados por el colegiado, que expone que entre 15 y 20 personas (madres y padres de jugadores del Fleta) habrían procedido a insultarlo y que, camino del vestuario, un padre le propinó un empujón en el pecho y que una madre le dio una bofetada y arañazos en cara y cuello. En la denuncia policial se adjunta un parte de lesiones.

Tras la intervención de trabajadores del club para frenar la agresión, se habría reclamado la presencia de una patrulla del 091, que procedió a la identificación de los implicados. El partido de Segunda Benjamín que debía dirigir posteriormente el colegiado supuestamente agredido tuvo que ser suspendido.

Los supuestos agresores se podrían enfrentar a un posible delito leve de lesiones. Tras tomar declaración, serán reclamados por el Juzgado para el juicio, aunque, al tratarse de lesiones que no son de carácter grave, no se procederá a su detención.

Otros episodios

Este episodio se une a otros acaecidos en el fútbol base aragonés durante los últimos meses. Como la trifulca, en enero, al término del partido de Juvenil Preferente entre el Balsas Picarral y La Unión La Jota Vadorrey, en la que varios miembros de ambos equipos saltaron al campo para acometer agresiones que derivaron en heridos leves y una denuncia en la Policía Nacional por parte del portero de La Jota. La incapacidad para identificar a los implicados y un comunicado conjunto de ambos clubs propiciaron una leve sanción por parte de Competición.

Pero, sin duda, el capítulo más grave ocurrió en diciembre del año pasado, cuando un jugador infantil del Alfindén fue sancionado con 25 partidos y a otros dos se les impusieron 15 por las agresiones acaecidas durante el partido de Tercera Infantil (12 años) disputado ante el Cristo Rey.

En un dictamen histórico, esos 25 partidos (4 por agredir a un contrario estando el juego detenido, 15 por agredir a contrarios posteriormente al acto anterior y 6 más por insultar al árbitro de forma grave y reiterada) suponen el castigo más severo aplicado en el fútbol base aragonés.