División de Honor Juvenil

Racing Club Zaragoza, un gallo de pelea más

El club zaragozano debutó en la División de Honor Juvenil con victoria ante el Sabadell y cayó dignamente en la Masía ante el Barça

«Sinceramente, no esperábamos un inicio tan bueno», dice Rubén Floría, el entrenador

El once del Racing Club Zaragoza que se midió al Barcelona en la Masía.

El once del Racing Club Zaragoza que se midió al Barcelona en la Masía. / Racing Club Zaragoza

David García Arlegui

David García Arlegui

Si hay un equipo que conoce la sensación de caer de pie en la élite del fútbol juvenil en esta nueva temporada, ese es el Racing Club Zaragoza. El conjunto dirigido por Rubén Floría estrenó la categoría logrando un triunfo de mérito ante el Sabadell y cayó con honor en su visita a la Masía, frustrando a todo un Barcelona que aprovechó dos acciones puntuales para llevarse el partido. Con esta carta de presentación, el recién fundado equipo zaragozano ha dejado claro que su objetivo es mantenerse en uno de los grupos más difíciles de la categoría puntera del fútbol juvenil.

«El debut está siendo muy satisfactorio. Sabíamos que el calendario era muy difícil a principio de temporada y, sinceramente, no esperábamos que fuera tan bueno», asegura Rubén Floría, director de orquesta del grupo de jugadores que logró la pasada campaña el ascenso se mide ahora de tú a tú con algunas de las canteras más poderosas del fútbol nacional. «Es verdad que era casi obligatorio ganar el primer partido para, al menos, afrontar de otra manera el resto de encuentros de este inicio», indica.

Su equipo debía enfrentar la difícil empresa de empezar jugando ante Sabadell, Barcelona, Mallorca y Espanyol en un arranque de campaña frenético y que medirá las aspiraciones de este inédito equipo de la División de Honor. «Estoy muy contento. Con un equipo totalmente nuevo, exceptuando a cuatro jugadores, hemos logrado una victoria y una derrota bastante digna en la Masía», expresa Floría. «Teníamos bastantes dudas porque hemos sido un equipo dominador del juego en los dos últimos años en Liga Nacional (la Segunda División juvenil) y ahora adoptamos la idea contraria, que es dominar a través de la defensa a los rivales», admite el técnico. «Que el equipo nos comprase la idea viendo el inicio tan fuerte que teníamos me ha dejado sorprendido por lo bien que lo están haciendo los chavales», añade.

Jorge Antón y Rubén Floría, segundo y primer entrenador del Racing Club Zaragoza juvenil.

Jorge Antón y Rubén Floría, segundo y primer entrenador del Racing Club Zaragoza juvenil. / Racing Club Zaragoza

Con la ayuda de Fran Gracia, director deportivo del CD Teruel y uno de los culpables del nacimiento del Racing, los jugadores realizaron la pretemporada en Alcalá de la Selva junto a la plantilla del equipo juvenil del cuadro turolense, ahora en Liga Nacional, una experiencia muy positiva para los integrantes de un club que siempre se esfuerza en cuidar a la persona. «Nos permitió conocernos y crear una unión como equipo. Lo más importante es que este lazo perdure durante toda la temporada. Siempre que fichamos, tenemos muy en cuenta el nivel humano de cada uno porque queremos buenos jugadores, pero también buenas personas», explica Floría.

Así, el domingo 3 de septiembre el Racing inició su aventura en la desconocida División de Honor recibiendo al Sabadell. «Era un día de lluvia y estábamos preocupados por si la gente no venía. El año pasado, llenábamos el campo, pero el ambiente era algo silencioso», recuerda el preparador. «Me sorprendió que la grada celebrase cada córner, cada falta, cada saque de banda peligroso… El ambiente fue muy bonito y, al marcar el gol, no recuerdo una celebración igual», cuenta Floría, indicando que «los once jugadores fueron al esprint a la esquina» para festejar el tanto de Víctor Fernández, el primero del club en la categoría que aseguró la victoria.

Celebración del gol de Víctor Fernández ante el Sabadell.

Celebración del gol de Víctor Fernández ante el Sabadell. / Racing Club Zaragoza

Con tres puntos en la mochila, el Racing se desplazó la siguiente jornada a la Masía, donde se mediría a un Barcelona que cuenta con futbolistas en dinámica de partido con el Barça B o que, incluso, se han entrenado a las órdenes de Xavi Hernández con el primer equipo. «La conclusión, aunque suene prepotente, es que pudimos haber rascado algo en la Masía», afirma Floría, que vio en los suyos la capacidad de realizar un partido tan serio como para pelear contra una de las canteras más fructíferas del mundo. «Cometimos solamente un pequeño fallo que no perdonaron jugadores tan buenos como los que tiene el Barcelona», asegura el entrenador de un equipo que cayó dejando una gran imagen.

Ahora, el Racing se prepara para recibir al Mallorca este domingo a las 12.00 en la tercera jornada de una División de Honor en la que no se marcan límites. «Mantener la categoría en el grupo más difícil de toda la Liga sería más que un éxito. Si lo conseguimos, el objetivo sería intentar consolidarnos el mayor número de años posible», expone Rubén Floría. «Es un sueño, pero por qué no soñar», sentencia.

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