REGIONAL PREFERENTE

El Robres ni se inmuta

Por segundo año consecutivo, el CD Robres no pudo subir de categoría ya que el CD Ebro, club del que es filial, se mantiene y no pueden jugar en la misma Liga. De hecho, el curso pasado se vio obligado a descender a Regional Preferente, pero, a pesar de todo, el equipo oscense siente la satisfacción del deber cumplido

El CD Robres celebra el segundo puesto conseguido esta temporada.

El CD Robres celebra el segundo puesto conseguido esta temporada. / SERVICIO ESPECIAL

El CD Robres lleva haciendo las cosas muy bien durante los últimos años, y muestra de ello es que tanto el filial como el primer equipo han acabado esta temporada en posiciones de ascenso a Primera Regional y Tercera RFEF, respectivamente. Lamentablemente, al ser la filial del CD Ebro, el Robres no puede compartir categoría con el equipo arlequinado, lo que le impide el ascenso. Con un equipo en Primera Regional y otro en Preferente, el Robres está construyendo un proyecto sólido que mejora año tras año, apoyado gracias a su sinergia con el CD Ebro.

El reciente éxito del equipo B, creado hace tan solo tres años, se debe a un cambio de la dinámica de trabajo, como explica Sergio Hurtado, técnico del club: "Este año le hemos dado un cambio, antes era como ir a pasar el rato, pero esta temporada lo hemos profesionalizado más, con tres días de entrenamiento semanal y más disciplina".

Gracias a ello han conseguido un ascenso que no entraba en los planes de nadie dentro de la estructura del Robres: "No estaba pensado el subir, pero tal y como ha trascurrido la temporada al final vimos que era posible meternos en el playoff", confiesa Hurtado.

Todo este proceso culmina en el primer equipo, dirigido por Diego Allueva: "Para nosotros ha sido una temporada agridulce en el sentido de que no se han cumplido los dos objetivos que nos habíamos marcado, uno era ganar la Liga, una meta bonita para los jugadores, que después de ir casi todo el año líderes, se nos escapó a falta de dos jornadas. Por otra parte, pese a lograr la plaza de ascenso, con la eliminación del Ebro en el playoff la semana pasada, tampoco hemos logrado el ascenso", explica.

A pesar de terminar una magnífica temporada sin premio, el Robres mantiene intacta su ilusión y ganas de seguir mejorando: "No puedes controlar que un equipo de arriba gane más partidos o menos. Nosotros somos un equipo que hemos estado unas 33 jornadas liderando la clasificación, evidentemente es un gran año. Estamos preparando ya la temporada y te mentiría si te digo que no ha habido más de un jugador que me ha dicho que tiene ganas de empezar la pretemporada", afirma Allueva.

Además, el técnico del Robres valora positivamente el contar con un filial en Primera Regional, siendo clave para seguir subiendo el nivel del club: "Si un equipo filial, además de para competir, está para echar una mano al equipo de arriba, ahora no vendrán jugadores de Segunda Regional, sino que lo harán desde Primera, por lo que el salto es menor. Igual que del Robres al Ebro han estado subiendo 4 o 5 jugadores a entrenar cada semana, del Robres B han estado subiendo también a entrenar con el primer equipo y varios han debutado en la categoría. En el club vamos a una, pero todos tenemos que hacer nuestro trabajo".

Allueva no quiere olvidarse de la afición, una de las señas de identidad de Robres, que llena el campo encuentro tras encuentro: "San Blas es una pasada, es una de las mejores cosas de Robres. A mí me da la sensación de que aplauden más cuando no ganamos, porque han visto que los chavales se han dejado todo, que cuando ganas 5-0. Es alucinante. Además, ha habido partidos como el que fuimos a Huesca contra la Escuela de Fútbol, o en Ontiñena, que ha habido bastante movilización de aficionados y se nota mucho", cuenta el técnico.