QUEBRANTAHUESOS 2024

Un final de película en la Quebrantahuesos

Las aragonesas Ester Ruiz y Lorena Del Castillo se encontraron en Hoz de Jaca, dentro de los últimos kilómetros de la Quebrantahuesos. A partir de ese punto, fueron juntas hasta la meta en Sabiñánigo, que cruzaron a la vez en una muestra total de compañerismo: "Fue un momento muy bonito", explican ambas

Lorena Del Castillo (delante) y Ester Ruiz (atrás) durante la Quebrantahuesos 2024.

Lorena Del Castillo (delante) y Ester Ruiz (atrás) durante la Quebrantahuesos 2024. / SERVICIO ESPECIAL

Una de las imágenes de la 33ª edición de la Quebrantahuesos fue la llegada de las dos primeras mujeres, Ester Ruiz y Lorena Del Castillo, que dejaron atrás su rivalidad para cruzar juntas la meta, marcando ambas 6h:21:12, un tiempo que dejó más que satisfechas a ambas ciclistas: "Para mí ha sido un sueño, no me planteaba en ningún momento ganar una Quebrantahuesos, se me pone la piel de gallina solo de pensarlo. Y además bajar de 6:30 y hacer un 6:21, ya que cada minuto es un punto de esfuerzo mucho mayor", cuenta Del castillo. Mientras, Ester explica que veía complicado el bajar mucho su marca anterior: "El año pasado hice 6:45 y pensaba que iba a ser muy difícil, no bajarlo, si no darle un buen pellizco al crono".

Fuimos coincidiendo en varios tramos, Ester me adelantaba en los puertos, pero bajando la conseguía volver a adelantar

Para conseguir hacer este registro fue necesario un gran esfuerzo y sacrificio durante todo el recorrido, como indica Lorena, quien sufrió mucho en algún tramo: "La marcha fue dura, la salida no fue excesivamente rápida, pero cuando llegaron los puertos empecé a sufrir bastante. A la altura de Hoz de Jaca me vinieron muchos calambres y no sé cómo los superé. Donde sabía que iba a estar la clave era en el Portalet, a partir de ahí se decidía si iba a conseguir el objetivo o no", recuerda. Además, fue una Quebrantahuesos especial ya que salió acompañada desde el primer momento: "Este año pude salir acompañada con dos amigos del Unión Ciclista Zaragoza, Carlos y Vicen, y no es lo mismo que salir sola porque tienes personas que te ayudan y te eso te da más tranquilidad", explica la ciclista.

Lorena también cuenta en que momento de la marcha se encontró con Ester, quien sería su compañera de viaje hasta el final: "Ester y yo salimos en el mismo cajón, pero ella un poco por detrás de mí. Fuimos coincidiendo en tramos y ella en los puertos me pasaba pero bajando la conseguía volver a adelantar. A partir de la presa de Búbal fuimos juntas hasta Sabiñánigo". Ruiz confiesa que la idea de entrar juntas a meta fue suya: "Como es una cicloturista no le veía mucho sentido esprintar y le dije de entrar juntas y lo terminamos haciendo así", relata la zaragozana.

Una vez cruzada la meta, Ester afirma que vivió los mejores momentos de esta Quebrantahuesos: "El post-meta que vivimos fue el mejor momento porque estábamos las dos súper felices y sabía que la única persona que podía entender lo que estaba pensando y sintiendo en ese momento era Lorena, porque estaría sintiendo lo mismo. Fue un momento muy bonito", asegura. Su compañera Lorena del Castillo coincide en que el punto álgido de la marcha fue una vez terminada: "Yo me quedo con nuestra llegada porque lo celebramos juntas, con la gente que nos acompañaba y festejarlo conjuntamente es mucho más que hacer un récord y no tener con quien compartirlo", indica. 

Estoy desbordada, no he sido capaz de responder todavía a todas las personas que me han escrito para felicitarme

Pero las celebraciones no se quedaron en la meta, ya que Ester ha recibido en los últimos días cientos de mensajes que le han sido imposibles de contestar en su totalidad: "Estoy desbordada, no he sido capaz de responder todavía a todas las personas que me han escrito para felicitarme porque, independientemente de que fuésemos las primeras mujeres en cruzar la línea de meta lo que tiene mucho mérito es el tiempo que hicimos. Solo hay una chica no profesional con mejor tiempo que nosotras", explica Ester Ruiz.

Por su parte, esta experiencia ha hecho que Lorena se plantee una forma distinta de correr la próxima edición de la Quebrantahuesos, en la que cumpla la función de acompañar y ayudar a otras personas a completar esta prueba: "Si el año que viene me encuentro fuerte iré otra vez a intentar llegar al 6:20, pero si no, me gustaría ser gregaria y ayudar a alguien porque me parece algo que tiene que ser súper gratificante, porque los amigos que vinieron conmigo están incluso más pletóricos que yo", señala una de las campeonas de la Quebrantahuesos.