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Rafa Lozano llega a Zaragoza: "El boxeo está más vivo que nunca"

Doble medallista olímpico, el ahora director técnico de la federación española destaca la buena salud del pugilismo 'amateur' español y lamenta que "no haya dinero suficiente" para sacar un gran campeón profesional

Rafa Lozano, en Córdoba, poco después de los Juegos Olímpicos de París 2024

Rafa Lozano, en Córdoba, poco después de los Juegos Olímpicos de París 2024 / A. J. González / Diario Córdoba

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Fran Osambela

Fran Osambela

1.- "Pasar al boxeo profesional en España es sinónimo de retirada prematura". 2.- "Metí la pata al hacerme profesional". 3.- "El boxeo en España vive ahora mismo su mejor momento". Estas tres ideas fuerza son consecuencia de una sosegada charla telefónica con el actual director técnico -seleccionador nacional- de la Federación Española de Boxeo (FEB), Rafael Lozano Muñoz, 'Balita', (Córdoba, 1970). Tres puntos cardinales que bien podrían ser 33, dado que Lozano es inacabable a la hora de analizar el pugilismo español de las últimas tres décadas. 

El preparador estará este sábado en Zaragoza con motivo de la jornada boxística que se va a celebrar en el Werdum Training Center, en la calle Manuel Lasala. Organizada por el árbitro aragonés Alberto Navarro, homologado por el Consejo Mundial de Boxeo (WBC, por sus siglas en inglés), se trata de un reunión de gente del boxeo en la que también van a participar Natasha Makletsova, psicóloga, periodista y árbitra, el doctor de la federación aragonesa Ricardo Lecina ('cutman' o experto en los cortes que sufren los púgiles en los combates) y el propio Alberto Navarro, que analizará el reglamento del boxeo aficionado.

Padre e hijo

Para Lozano, se trata de una nueva oportunidad de explicar la sostenida evolución en España de un deporte que sumó dos medallas y dos diplomas olímpicos en los últimos Juegos, en París 2024, siendo su hijo Rafa Lozano Jr, 'Balín' (Córdoba, 2004), uno de los grandes protagonistas. "Viajará conmigo a Zaragoza. Le hace mucha ilusión", explica el director técnico de la FEB desde 2013, quien tiene muy asumido que constantemente se le pregunte por el posible paso de su hijo al profesionalismo. "Él hará lo que quiera hacer. Yo, como padre y como entrenador, solo puedo decirle que ahora mismo en España hay muy poco dinero en el boxeo profesional. Que conste que no estoy en contra del profesionalismo, pero nadie las pone de verdad encima de la mesa para sacar a un gran campeón. Y para eso se necesita mucho dinero. Hoy en día quien pasa al boxeo profesional se encamina directo a la retirada. La mayoría no llega a los dos años". 

Rafa Lozano Muñoz da instrucciones a su hijo, el joven púgil Rafa Lozano Jr.

Rafa Lozano Muñoz da instrucciones a su hijo, el joven púgil Rafa Lozano Jr. / SERVICIO ESPECIAL

Y es en ese terreno, en el profesional, donde Lozano se retrotrae a un recién estrenado siglo XXI. "Me equivoqué, sin más. Hay poco que añadir. Engaños, mentiras, impagos... Mucho sacrificio para cuatro duros mal pagados". Y lo dice quien protagonizó 28 peleas profesionales con tan solo tres derrotas y se retiró en 2010 ganando el campeonato de España minimosca con 40 años ya cumplidos.  

Contra López Bueno

Como 'amateur', Balita -sobrenombre que se ganó ya desde muy joven por su extraordinaria rapidez de movimientos en el 'ring'- disputó 178 combates oficiales (139 victorias, 35 derrotas y 4 nulos). En esta etapa, no ha olvidado su duelo con el zaragozano José Antonio López Bueno, al que ganó en una velada en Calatayud en plena preparación de los Juegos de Barcelona 92. "Yo entonces tenía 22 años y José Antonio calculo que 17". López Bueno se proclamaría años después, 1999, campeón del mundo mosca WBO. De Aragón, Balita también recuerda sus encuentros con Florentino García, el eterno seleccionador aragonés. "Una persona muy especial y muy querida por la gente del boxeo".

En la cita olímpica de Barcelona, Lozano logró diploma, cuatro años después, en Atlanta, se colgó el bronce, y en Sídney 2000 rozó el oro en la categoría minimosca. "Aquella final estuvo más trucada que mi Mobylette de 49, que en realidad llegaba a los 66 centímetros cúbicos", recuerda con humor y dolor, que todo cabe a estas alturas. "Fue duro, no lo voy a negar". Su rival entonces, el francés Brahim Asloum, se cruzó de nuevo en su camino, ya ambos como profesionales, en diciembre de 2006, en París, con el título intercontinental mosca de la AMB en juego. "No hay comparación, la derrota que dolió de verdad fue la de Sídney. Estamos hablando de un oro olímpico, lo máximo en el deporte mundial. Pero me quedé con la plata".

En la trastienda de aquel enfrentamiento destaca que Rafa Lozano había ganado a Asloum solo unos meses antes en una cita clasificatoria para los Juegos celebrada en Rumanía. "Le metí 9-0", recuerda el cordobés.

Dejando atrás hitos históricos, Lozano prefiere centrarse en el presente, donde el boxeo 'amateur' español vive «su mejor momento». A ello se suma la fiebre del boxeo como actividad física. "Es maravilloso ver cómo los gimnasios están llenos de gente que quiere hacer boxeo. Que esté tan extendido entre la población, con gente de todas las edades, me produce una gran alegría. No hay que olvidar que quizá estemos hablando del deporte más completo. Velocidad, resistencia, coordinación, fuerza, inteligencia, seguridad en uno mismo... El boxeo está más vivo que nunca", concluye Lozano.

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