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UN GRANDE EN CRISIS

El declive del Manchester United que no logra detener su nuevo entrenador

Ruben Amorim apenas ha ganado 8 de los 31 partidos de la Premier League en los que ha dirigido al equipo inglés desde su llegada

Ruben Amorim sale del terreno de juego del Etihad Stadium tras la derrota del United frente al City.

Ruben Amorim sale del terreno de juego del Etihad Stadium tras la derrota del United frente al City. / Europa Press

Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona

Ganar el 25% de los partidos es un porcentaje que no se puede aguantar en un club, mucho menos si se trata de un club grande. Se acerca a lo inadmisible en uno como el Manchester United, que rueda en un declive que no se detiene. Tampoco logra frenarlo el portugués Ruben Amorim, autor de semejante estadística, el séptimo entrenador en diez años que se ha sentado en el banquillo de Old Trafford. Es el

La clara derrota en la visita al Manchester City, que estaba en una situación peor (4 puntos a 3 antes del enfrentamiento del domingo) añade otra dosis de malhumor en el club, que incluso cambió de propietario sin que haya servido de nada, y reabre el debate sobre el despido de Amorim, al que se le firmó un contrato hasta 2027 el pasado 11 de noviembre.

Ruben Amorim, durante el partido frente al Burnley el pasado 30 de agosto.

Ruben Amorim, durante el partido frente al Burnley el pasado 30 de agosto. / ADAM VAUGHAN / EFE

La bandera no se arría

Los resultados cuestionan la continuidad del portugués, que fue arrancado del Sporting de Lisboa, donde brillaba, y fue presentado seis días después de que el club portugués volteara al City de Pep Guardiola en la Champions por 4-1. Le volvió a vencer poco después de su llegada (1-2) y empató en el siguiente duelo (0-0). Este domingo, Guardiola le devolvió la afrenta (3-0) y dejó al máximo rival ciudadano en el 14º lugar y la peor clasificación desde la campaña 1992-93. "Tengo muchas ganas de ganar partidos. Estoy sufriendo más que los aficionados", aseguró el técnico portugués, después de ver que muchos asistentes al derbi abandonaron las localidades antes del final del partido.

La derrota, por supuesto, reabrió el debate sobre el estilo de juego del equipo, la bandera que enarbola Amorim, de 40 años, y que se resiste a arriar. “Hablamos de esto cada vez que perdemos", protestó, antes de proclamar: "Creo en mi estilo y jugaré a mi manera hasta que quiera cambiar”.

"Cuando quiera cambiar mi filosofía, la cambiaré. Si no, hay que cambiar de entrenador", insistió, fiel a sus convicciones pese a que no se traducen en nada positivo. El United terminó 15º en la Premier (ganó en la última jornada después de ocho sin vencer), cayó en cuartos de la Copa de la Liga (ante el Tottenham), en la quinta ronda de la Copa (a pies del Fulham por penaltis) y llegó a la final y la perdió de la Europa League (con el Tottenham, para más inri, en Bilbao). Este año ya ha caído eliminado (vergonzosamente) de la Copa de la Liga ante el Grimsby, 2-2, 11-12 por penaltis), equivalente a un cuarta división.

"Creo en mi estilo y jugaré a mi manera hasta que quiera cambiar. Cuando quiera cambiar mi filosofía la cambiaré; si no, hay que cambiar de entrenador"

Ruben Amorim

— Entrenador del United

Un pírrico 25% de triunfos

Amorim tomó el cargo después del breve interinaje del exjugador neerlandés Ruud van Nistelrooy tras el despido de Erik ten Hag. El exdelantero logró tres victorias en cuatro partidos. Sólo cayó ante el Chelsea. Amorim debutó con un empate a domicilio ante el Ipswich. El caso es que los aficionados rojos solo han contemplado 8 victorias del equipo (cinco de ellas en Old Trafford) en 31 partidos de la Premier, con 7 empates y 16 derrotas. Un pírrico 25,8% de triunfos. El balance total mejora en la suma de las competiciones: son 47 partidos, con 17 victorias (36%), 12 empates y 18 derrotas. Es el peor inicio de un entrenador desde la Segunda Guerra Mundial.

"No es un balance que se deba tener en el Manchester United", convino Amorim el domingo, que dijo "entender y aceptar las críticas". "Estamos mejorando, pero los resultados no lo demuestran", añadió, abatido por la nula reacción del equipo.

Ruben Amorim se despide de la hinchada del Sporting de Lisboa en su último partido al frente del equipo: 4-1 al Manchester City en la Champions.

Ruben Amorim se despide de la hinchada del Sporting de Lisboa en su último partido al frente del equipo: 4-1 al Manchester City en la Champions. / JOSÉ SENA GOULÃO / EFE

El club ha invertido 250 millones en cinco fichajes, de los que 225, 7 se han destinado en tres delanteros. Este año ya ha caído eliminado ante el Grimsby, un cuarta división en la Copa del Liga.

Sir Jim Ratcliffe, la cabeza visible del club desde febrero de 2024 y máximo responsable de las operaciones deportivas, gastó 250 millones en cinco fichajes, de los que 225, 7 se concentraron en tres delanteros: Benjamin Sesko, esloveno del Leipzig (76,5); Bryan Mbeumo, camerunés del Brentford (75) y el brasileño Matheus Cunha, del Wolverhampton (74,2). El resto fue para un portero belga (Senne Lammens, del Amberes, que costó 21 millones) y el pareaguayo Diego León, un lateral izquierdo paraguayo del Cerro Porteño (4).

Amorim resiste, convencido de que se saldrá con la suya. "Voy a darlo todo, haré todo lo posible pensando siempre en lo mejor para el club", aseguró, a sabiendas de que su futuro no está en sus manos.

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