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Juan Antonio Corbalán y Karina Rodríguez, nuevos embajadores del baloncesto en Zaragoza

La alcaldesa, Natalia Chueca, ha recibido este martes en el Ayuntamiento a ambos exjugadores

Natalia Chueca, alcaldesa de Zaragoza, entrega el diploma de embajador a Juan Antonio Corbalán.

Natalia Chueca, alcaldesa de Zaragoza, entrega el diploma de embajador a Juan Antonio Corbalán. / Pablo Ibáñez

El Ayuntamiento de Zaragoza ha hecho entrega de las distinciones de Embajador y Embajadora de 'Zaragoza Ciudad del Baloncesto' a los exjugadores Juan Antonio Corbalán y Karina Rodríguez. La alcaldesa, Natalia Chueca, ha recibido este martes en el consistorio a una leyenda del baloncesto español para oficializar un nombramiento que busca cada año proyectar la imagen de la capital aragonesa ligada a los valores del deporte.

Durante su intervención, Chueca ha subrayado el simbolismo de esta designación para el futuro deportivo de la ciudad. "A partir de hoy eres un puente para unir historias. Para unir la historia del baloncesto con la de la ciudad de Zaragoza y con lo que queremos ser y a dónde queremos ir", ha afirmado. El acto ha contado con la presencia de representantes de la Federación Aragonesa y otros grupos municipales.

Juan Antonio Corbalán ha agradecido el reconocimiento y ha recordado sus vínculos con Aragón más allá de lo deportivo. El doctor y exjugador ha señalado la curiosidad que une su identidad con el territorio, con los apellidos de dos municipios de Aragón: Corbalán y Alfocea. Además, ha explicado que el acróstico de su nombre forma la palabra Jaca, lugar donde se casó. Asimismo, ha rememorado sus primeros pasos en la ciudad, no con el Real Madrid, sino en su etapa escolar y su posterior vinculación profesional: "Tuve la fortuna de ser protagonista en el cambio que hubo entre el Helios y el CAI, que creo que tomó la herencia y el legado baloncestístico".

Juan Antonio Corbalán, durante el acto en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento de Zaragoza.

Juan Antonio Corbalán, durante el acto en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento de Zaragoza. / Pablo Ibáñez

En su discurso, también ha reflexionado sobre la filosofía de la competición y ha defendido el deporte como seña para mostrarse al exterior: "Estamos obligados a abrirnos al resto y solamente nos podemos abrir trabajando bien lo que tenemos dentro, para poderlo ofrecer también al resto del mundo. Y eso lo hicieron aquí un montón de aragoneses". De igual manera, ha remarcado su valor a otros niveles: "Cada vez hay un sentimiento más profesional del deporte y yo creo que eso es solamente la punta de un iceberg. El resto son cosas que no se ven y ahí está el deporte en el colegio, de los pequeños clubes, el que se hace únicamente por disfrutar y por competir". Por último, ha aceptado la responsabilidad de representar a la ciudad para consolidarse como referente deportivo: "Estoy absolutamente orgulloso de poder ser embajador de esta vuestra idea".

Mientras que el exjugador madrileño ha podido recoger el título en persona, Karina Rodríguez no ha podido asistir a la ceremonia al encontrarse en Argentina, su lugar de residencia, aunque se ha destacado su papel fundamental en el desarrollo del baloncesto femenino en la capital aragonesa a través de un vídeo.

Natalia Chueca, alcaldesa, Juan Antonio Corbalán, esjugador de baloncesto y Félix Brocate, concejal de Deportes.

Natalia Chueca, alcaldesa, Juan Antonio Corbalán, esjugador de baloncesto y Félix Brocate, concejal de Deportes. / Pablo Ibáñez

Corbalán y Karina, referentes del deporte

Juan Antonio Corbalán es una de las figuras más importantes de la historia del baloncesto español. Como jugador del Real Madrid y de la selección española, marcó una época gracias a su peso en la pista y su liderazgo. Fue internacional en 178 ocasiones, siendo pieza clave en la histórica medalla de plata conseguida en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, así como en la plata del Eurobasket de 1983, donde fue nombrado MVP del torneo.

Por su parte, Karina Rodríguez es un referente indiscutible del baloncesto femenino en Zaragoza. La jugadora argentina lideró una de las mejores etapas del Banco Zaragozano a finales de la década de los 80 y principios de los 90. Su carácter competitivo fue determinante para que el club se alzase con la Copa de la Reina en 1990, así como para abrir un camino para futuras generaciones de jugadoras.

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