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La aragonesa Lidia Ruba descarta regresar al Dakar: "Después de esto, yo no quiero volver"

La copiloto y su marido, Juan Morera, explican los detalles de la penalización y denuncian otras irregularidades técnicas del rally

Lidia Ruba explica su abandono del Dakar

SERVICIO ESPECIAL

Una semana después de que la polémica sacudiera su participación en el Rally Dakar 2026, Lidia Ruba y Juan Morera han ofrecido su versión detallada de los hechos que precipitaron su abandono cuando luchaban por el podio en la categoría Classic. Ya en casa y de nuevo en la rutina de trabajo, la pareja ha expresado su profunda decepción con la gestión de la carrera, hasta el punto de cerrar la puerta a futuras participaciones: "La verdad es que después de esto yo no quiero volver", sentencia la aragonesa.

El equipo mantiene que su retirada no fue impulsiva, sino consecuencia de un cúmulo de situaciones que catalogan de injustas y que culminaron con la incomprensible penalización recibida. "No tenemos más noticias de lo que pasó", afirman. El conflicto principal surgió a partir de una avería y la gestión de los tiempos al reanudar la marcha.

Ruba y Morera insisten en que siguieron las indicaciones del responsable técnico de la competición, David Seiryes. "Al principio, cuando nos comunicaron la penalización de 5.000 puntos, estábamos supertranquilos. Hablamos con los comisarios y nos dijeron: 'Claro, si lo corrobora esta persona, lo quitamos'", explica Lidia Ruba.

El coche de Lidia Ruba y Juan Morera, durante una etapa del Rally Dakar 2026.

El coche de Lidia Ruba y Juan Morera, durante una etapa del Rally Dakar 2026. / SERVICIO ESPECIAL

Sin embargo, la situación cambió drásticamente tras la verificación interna. "Hablaron con David y nos comunicaron que él negaba habernos aconsejado esperar". Entonces, decidieron tratar de aclararlo directamente con el responsable, pero no lograron esclarecer nada. "Hablando con él, nos dijo: 'Vosotros tenéis que conocer el reglamento, cada uno gestiona su tiempo'". No obstante, la parja defiende su actuación tras las indicaciones recibidas: "Somos conscientes de ello, pero si un responsable de la organización te da una orden, tú la sigues", añaden.

A pesar de la contradicción, el equipo evita cargar contra nadie de la organización, con la que, aseguran, "la relación es excelente", ni tampoco con el responsable técnico con en particular. "Tenemos muy buena relación con él. Es buena persona, si dijera otra cosa mentiría. Creo que nos aconsejó lo mejor que pensó, no le dio muchas vueltas", comenta Juan Morera.

El coche de Lidia Ruba y Juan Morera, durante una etapa del Rally Dakar 2026.

El coche de Lidia Ruba y Juan Morera, durante una etapa del Rally Dakar 2026. / SERVICIO ESPECIAL

Pero la polémica del Dakar 2026 no acaba aquí. Más allá del malentendido con los tiempos, lo que terminó de minar la moral del equipo fue el agravio comparativo respecto a otras infracciones detectadas en la competición. "Esta ya era una edición con mucha controversia", señalan. La pareja denuncia irregularidades mecánicas en otros vehículos que apenas fueron castigadas: "Los motores van por categoría según la potencia, y en la nuestra había motores más modernos de lo permitido".

Ellos, junto a otros participantes, trataron de buscar una solución cuando se percataron. "Lo denunciamos entre varios, pero no le dieron importancia". La diferencia en la severidad de los castigos fue el detonante final: "Hubo una sanción de 50 puntos, y a nosotros nos ponen 5.000. Dijimos: 'Nos vamos. No creemos que sea justo'. Tampoco queríamos montar show", relatan.

Para Ruba y Morera, esta experiencia ha empañado el espíritu de una prueba que valoraban por su ambiente. "El Dakar Classic es muy familiar. Es una pequeña familia con la que convives todos los días. El Classic es el buen rollo de antes del Dakar actual", concluyen una vez finalizada una edición que ha puesto fin a su deseo de volver a participar.

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