La montaña en Aragón: el sueño olímpico de Carlos Herráez
Desde Alcañiz a Bormio ha viajado el conocido esquiador aragonés, formador y ahora juez internacional para participar como voluntario en los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo. Como asistente del jurado, será un privilegiado espectador en la histórica oportunidad para España de ganar una medalla de oro en esquí de montaña con Oriol Cardona y Ana Alonso.

Carlos Herráez está viviendo su sueño olímpico como voluntario en la sede lombarda de Bormio. / Carlos Herráez
Carlos era un mico cuando Paquito Fernández Ochoa elevó los brazos al cielo de Sapporo para inmortalizarse como leyenda. Como un sol de luz oxidada, ese oro centellea solitario en el olimpismo invernal de España. Ojalá hasta la semana que viene. Y esta vez, más crecidito, 54 vueltas a esa estrella después, Carlos Herráez no se lo quería perder por nada en el mundo.
Quizá llegar hasta aquí, al lombardo valle Valtellina, era el pálpito inconsciente por el que siguió esa huella en la nieve cuando tenía catorce años. Esa que le ha guiado para cruzarse cordilleras de medio mundo sobre sus esquíes de travesía. Esa que le trajo como un saltamontes de Madrid para hacer su hogar en Alcañiz como recién licenciado de INEF. Esa de la que no se apartó hasta emerger como campeón de España sénior y máster. Esa que le enhebró en amistad con Luis Royo y Julio Benedé como tecnificadores de los jóvenes talentos aragoneses y luego como seleccionador. Esa que para su máximo orgullo siguió en herencia su hijo Francho también como campeón. Esa que le pone ahora en primera fila de la historia como espectador de la dorada estela de Oriol Cardona en la esperanza del esprint.
¿Cómo colarse en este fregado? De una conversación emergió una visión y varias casualidades. «En octubre estuve con un amigo que es vocal de la Española que iba a venir a los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo y surgió la idea. ¿Y si voy como voluntario?», explica. Dicho y… nada hecho. Esto no era tan fácil como apuntarse, rellenar un cuestionario y cogerse unos billetes a Italia. Tuvo que pasar una criba. Una primera entrevista en grupo para demostrar idiomas (habla inglés, alemán y francés) y expresar su motivación para ir a unos Juegos. Superado ese muro, luego zigzagueó por una formación online sobre prevención de riesgos laborales, olimpismo y cultura deportiva, experiencia en montaña y en voluntariado... En esta última mostró sus intachables credenciales como experto alpinista y su currículum en la Canfranc-Canfranc, como buen socio del Arañones, desde su habitual puesto en la cumbre del Aspe.
«Nos dan toda la ropa, comida y cada día, un obsequio, pero el hospedaje va por tu cuenta y todo está completo. No teníamos problema. El domingo, tras arbitrar en la Copa del Mundo de Boí-Taüll, cogimos la autocaravana y con mi pareja nos vinimos hasta Italia»
Ayudaron para su elección dos extras. No necesitaría alojamiento. «Nos dan toda la ropa, comida y cada día, un obsequio, pero el hospedaje va por tu cuenta y todo está completo. No teníamos problema. El domingo, tras arbitrar en la Copa del Mundo de Boí-Taüll, cogimos la autocaravana y con mi pareja nos vinimos hasta Italia», relata Carlos, director técnico del Servicio de Deportes de Alcañiz.
Luego jugó una carta superior: se ofreció para echar una mano al jurado de la competición de skimo aprovechando que acababa de conseguir el título internacional en Salt Lake City. «En diciembre, gracias al apoyo de FEDME y FAM, pude ir hasta Estados Unidos una semana para conseguir esta titulación. Creo que les ha venido bien contar con mi colaboración. Y no les cuesta un duro», ironiza.
En primera línea
Como voluntario tuvo libertad para elegir su cometido. Lo tenía claro. Quería estar en Bormio, epicentro del esquí de montaña y del alpino, a pie de pista, «cerca de la acción y de los esquiadores». Estos primeros días ha echado una mano dando información al público, ubicándolos en las zonas acotadas, ayudando a las personas con movilidad reducida… «El grupo de voluntarios es una Torre de Babel. Hay italianos, norteamericanos, una francesa, un peruano… Nadie sabe dónde está Alcañiz, menos uno de Monza, que conocía el circuito, claro», narra Carlos.
«El grupo de voluntarios es una Torre de Babel. Hay italianos, norteamericanos, una francesa, un peruano… Nadie sabe dónde está Alcañiz, menos uno de Monza, que conocía el circuito, claro»
Le ha sorprendido el revuelo por la presencia en Milán del ICE, que en Bormio no ha aparecido, para proteger a la delegación yanqui y el nivel de seguridad general. «Hay muchísima policía y un ambientazo. Los fans suizos y los italianos son mayoritarios. Los deportistas españoles no han llegado todavía pero sí chilenos, uruguayos y argentinos. Hay un aroma muy festivo porque todo el mundo quiere pasárselo muy bien. Ese es el espíritu olímpico, de paz entre todos. Aquí se nota que somos mucho más humanos cuando nos miramos a la cara, nos respetamos, apoyamos al nuestro sin molestar al otro», dice.

Herráez posa en una de las pistas de la instalación olímpica. / Carlos Herráez
La próxima semana cambiará de función y se convertirá en el asistente del presidente del Comité de arbitraje, el catalán Oriol Montero. Tendrá que estar unos días antes de las pruebas para comprobar el sistema de comunicación entre los árbitros de pista, ubicados en las transiciones y obstáculos que pueden conllevar penalización, y la sala del jurado. «Dentro de la imparcialidad, a los españoles les da tranquilidad que en el jurado haya compatriotas. Espero no tener que poner ninguna sanción a los españoles», bromea Carlos.
"Oriol Cardona, en Copa del Mundo, es imbatible en este momento. Va a ganar salvo que caiga un meteorito. Yo competí con su padre, era duro de pelar».
La competición será los días 19 y 21. Hay muchísimas opciones de medalla y de oro en la figura de Oriol Cardona. «Yo competí contra su padre, que era muy duro de pelar. Él es un bestia. En Copa del Mundo es imbatible en este momento. Va a ganar salvo que caiga un meteorito». Junto a la granadina Ana Alonso también opta a presea en el relevo mixto. «Se habla mucho de la superación del caso de Lindsey Vonn, pero Ana está aquí después de que en octubre le atropellara un todoterreno. Es una campeona». Con ellos comparte sueño olímpico: ver como otro sol dorado sube al cielo de Paquito: «Para eso he venido».
Suscríbete para seguir leyendo
- El Cádiz destituye a Garitano y el gran objetivo del Zaragoza para el banquillo tomará las riendas
- La Guardia Civil define al exdirector del Inaga como la 'figura central' de la 'presión' para facilitar la expansión de Forestalia
- Un accidente en la A-23, a la altura del puerto de Monrepós, deja cinco heridos
- El nuevo póker de técnicos en el Real Zaragoza
- Jesús Vallejo habla del momento del Zaragoza: 'Es una situación muy compleja, pero han cogido un poco de aire
- Joan Plaza, entrenador del Casademont Zaragoza: 'La orden era no hacer falta pero los jugadores en la pista están a muchas pulsaciones
- Figari, el restaurante de Zaragoza donde probar calamares y guisos al estilo italiano: 'Se pueden hacer otras cosas que no sean pasta y pizza
- El juez del caso Forestalia entiende que 'carece de competencia' por la magnitud de los delitos investigados en el Inaga y el Miteco
