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Una árbitra suspende un partido de fútbol regional aragonés tras recibir insultos como "zorra" o "guarra" y amenazas de muerte

La colegiada decidió parar al descanso el encuentro entre el Atlético Cariñena y el Montecarlo y solicitar la presencia de la Guardia Civil antes de abandonar el recinto de La Platera

El Atlético Cariñena, durante un partido esta temporada.

El Atlético Cariñena, durante un partido esta temporada. / SERVICIO ESPECIAL

Un nuevo episodio de machismo y de violencia verbal en el fútbol regional ha obligado a suspender este domingo un partido al descanso tras denunciar la árbitra principal del encuentro insultos y amenazas de muerte desde la grada. Todo ocurrió en el duelo del Grupo 2 de Regional Preferente entre el Atlético Cariñena y el Montecarlo en La Platera, donde el clima de tensión durante la primera parte, con insultos como «zorra», «puta» o «guarra» llevó al trío arbitral a detener el choque y solicitar la presencia de la Guardia Civil antes de abandonar el recinto.

El presidente del comité aragonés de árbitros, Paco Ramo, reprueba la existencia de este tipo de episodios contra un colectivo cada vez más mermado y desprotegido y al mismo tiempo muestra su apoyo a su compañera: «Le han dicho de todo. Yo no estaba ahí, pero tengo que dar credibilidad a mi colegiada». Por su parte, el presidente del club local, Luis Nivela, niega que se llegaran a escuchar algunos de los improperios que la colegiada habría denunciado con la presencia de los agentes ya en el campo. «Ni ‘zorra’, ni ‘aquí te vas a quedar’. Eso es totalmente falso», desmiente.

Según indica Nivela, el duelo empezó a cargarse de tensión desde el minuto 2, en el que un jugador del Atlético Cariñena vio la roja, y siguió en aumento hasta llegar al descanso con 4 expulsados. Así, aunque entiende el descontento de la afición con el arbitraje, niega la existencia de agravios directos hacia la colegiada: «Yo no he escuchado absolutamente nada», asegura.

En cambio, sí admite el directivo que el enfado de la grada era muy notable y no desaprueba que la afición se haga notar: «Somos un equipo un punto más folloneros, que no violentos». Además, deposita sobre la árbitra, Coral Couso Cuadrado, la responsabilidad de lo ocurrido: «Tendría que haber asumido las decisiones que ha tomado».

Ante este penoso suceso, Paco Ramo lamenta que se sigan produciendo episodios de violencia verbal contra su colectivo y pide «cordura» entre todas las partes que participan del fútbol. «Desde que llegué he querido unidad en los estamentos», subraya.

Además, advierte que el club implicado lleva «toda la temporada» cargando contra los arbitrajes, algo que considera injustificado. «Lo fui a ver después de que dijeran que lo perseguíamos. Es un equipo normal, que juega sus cartas», añade Ramo.

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