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Segunda RFEF

La salvación más sufrida del Barbastro y un acto de fe: "Hemos creído cuando todo el mundo nos daba por descendidos"

El conjunto altoaragonés logró la permanencia por tercer año consecutivo con una victoria en la última jornada de Liga en campo del líder

Los jugadores y el cuerpo técnico de Barbastro celebran la permanencia en el vestuario.

Los jugadores y el cuerpo técnico de Barbastro celebran la permanencia en el vestuario. / UD Barbastro

En junio del año pasado, con la conformación de la estructura de la cuarta categoría nacional para el presente curso, llegaba una de las peores noticias para la UD Barbastro, que en su tercer año en Segunda RFEF militaría por primera vez en el conocido como grupo ‘catalán’ por su situación geográfica. Fue entonces cuando comenzó el relato de lo que para muchos debía suponer un descenso casi inevitable y que ha terminado siendo una salvación en la última jornada que ha valido hasta la última gota del sudor y el esfuerzo que ha conllevado, que no ha sido poco.

Una permanencia que llega para acallar las sentencias prematuras por parte de los más incrédulos, pero en la que los verdaderos protagonistas de la gesta no han dejado de tener fe ni por un solo momento, incluso cuando las matemáticas invitaban a darse por sentenciado. «Hemos creído, sobre todo, cuando todo el mundo nos daba por descendidos. Te lo puedes tomar de dos formas: o decaer, creerte lo que dicen los demás; o que sirva de gasolina para ir a muerte», explica Dani Martínez, entrenador del Barbastro.

En esto de creer hasta el final tiene cierta experiencia el técnico aragonés, que ha logrado esta campaña la tercera permanencia consecutiva con el conjunto rojiblanco. Algo, no obstante, a lo que uno no acaba nunca de acostumbrarse. «Se sufre siempre, independientemente de que luches por descender o por meterte en un playoff. Es cierto que es más bonito estar nervioso por ascensos que por estas situaciones, pero la realidad es que para un club tan humilde como el Barbastro, con el antepenúltimo presupuesto más bajo de los 90 equipos que hay en Segunda RFEF, dice mucho».

Casi 100 clubs con solo 5 aragoneses y la entidad oscense apartada de sus convecinos: «Fue un poco decepcionante que nos llevaran al Grupo 3, por el simple hecho de no poder tener derbis de la comunidad, que son partidos bonitos para Aragón. Esa es la única pena de esta temporada. Nos dejaron ahí un poco descolgados», afirma el míster.

Sobre la diferencia entre competir en una zona o en otra, Martínez, que ha catado ambos grupos, con su actual equipo y con otros, tiene claras las diferencias. «El Grupo 2, igual a nivel técnico no es tan fluido como el otro, pero siempre ha sido de ir al 200 %, de ser muy sólidos». Sin embargo, la igualdad es cada vez mayor: «Ya en Brea estuve el primer año en el 3. Hay mucha calidad futbolística, es como un juego más vistoso. Desde hace cinco años a este, el grupo ha cambiado, han dado un paso al frente también en el aspecto de ser más competitivos. He notado la diferencia estos años. Jugadores de mucha calidad, pero también muy organizados, defensivamente fuertes».

Yeray Izquierdo cabecea y anota el gol que dio la permanencia al Barbastro.

Yeray Izquierdo cabecea y anota el gol que dio la permanencia al Barbastro. / @Mcamb_photos

Así, con la difícil empresa de visitar en la última jornada al líder, el recién ascendido Sant Andreu, el Barbastro cuajó un partido de mucho mérito que no vio abrirse el marcador hasta el minuto 87, cuando Yeray Izquierdo mandaba al fondo de la red el balón salido de un centro que envió Aarón Fernández y que el Kun prolongó para el cabezazo del defensor. «Cuando metió el gol, ya estaba pensando en lo que quedaba. Fue un momento como de ‘ya está, ya lo hemos hecho’, pero sobre todo pensando que quedaban aún 10 minutos con el añadido. Ya sabes que en los descuentos parece que los segundos no pasan».

Todo ello, con el resto de resultados de la jornada unificada en contra. «Siempre digo en estas situaciones que no hay que informar. Los que estaban fuera tenían prohibido decir nada en el descanso. Teníamos que centrarnos en nuestro partido, que era más complejo, pero dependíamos de nosotros». En este sentido, un punto aseguraba al Barbastro jugar el playout, no así la derrota, por lo que buscar el empate era la opción más conservadora, aunque carente de la osadía que lo caracteriza. «Fuimos todo el partido a ganar y al final tuvimos el premio del gol. Fue arriesgado, muchas veces los jugadores dentro del campo no piensan con tanta claridad como desde fuera. Pero fuimos a por la victoria y salió bien la cosa».

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