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Segunda RFEF

Anatomía del descenso del Ejea de Chechu Dorado: "Me veo con ganas de continuar, me queda esa espina de no haberlo logrado"

El exfutbolista del Real Zaragoza cogió las riendas del conjunto cincovillés a finales de marzo en un último intento de salvar la categoría del equipo en el que él mismo jugó y que vuelve a Tercera RFEF dos años después

Un jugador del Ejea, abatido tras una derrota del equipo esta temporada.

Un jugador del Ejea, abatido tras una derrota del equipo esta temporada. / SD Ejea

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La SD Ejea abandonó hace escasos seis días la Segunda RFEF tras una lucha agónica por pasar el corte, pero que terminó decidiéndose en la última jornada de la peor manera posible. El club cincovillés regresa así a Tercera Federación después de dos campañas en la cuarta categoría del fútbol nacional en esta nueva etapa. Lo hace, sin embargo, después de haber quemado hasta el último cartucho y con el tremendo de dolor de los que se han quedado a las puertas de lograr la gesta.

Hace tan solo mes y medio, la entidad anunciaba un relevo en los banquillos con el fin de jugar una última carta que le permitiese aguantar en la pelea con algo de aire fresco. Chechu Dorado, exjugador del propio Ejea y del Real Zaragoza entre otros equipos, se hacía cargo del equipo con tan solo seis partidos en la agenda y la necesidad de provocar una rápida reacción, algo que no pudo acabar de materializarse y que ha terminado con un sufrido descenso: “Todavía tendrán que pasar unos días más para haberlo asimilado”, resalta el técnico andaluz.

El entrenador llegó a la localidad aragonesa sin la posibilidad de ofrecer ninguna garantía, pero con una firme convicción de poder dejar al equipo en Segunda RFEF, algo que tardará en superar: “He terminado bastante jodido, porque estaba convencido de que, si éramos capaces de ganar el último partido, íbamos a tener la oportunidad de jugárnosla en el playoff de permanencia”. El míster confiaba en clasificarse para el playout, una circunstancia que, llegada la última fecha, pasaba inevitablemente porque la SD Logroñés perdiera su duelo ante el Tudelano: “Sí se dio el resultado que nos beneficiaba y aún fastidia más”.

Todo ello, tras un tropiezo en la penúltima jornada que dejó el futuro del Ejea en manos de sus rivales directos por la salvación. “Habíamos perdido la semana anterior la oportunidad de depender de nosotros con el empate contra el Eibar y la victoria de la SD (Logroñés)”. Aun así, las posibilidades estaban sobre la mesa y los ejeanos tenían que hacer su parte del trabajo para agarrarse a ese escenario. “Nosotros habíamos preparado la semana para intentar ganar nuestro partido y olvidándonos de lo que pasara en Logroño. Se habían aliado los astros que necesitábamos para que se diera esa carambola, pero nosotros no fuimos capaces de sumar los tres puntos que nos hubiesen valido para tener esa última bala”.

No obstante, no estuvo cerca de su mejor versión un equipo que, en el minuto 25 del encuentro, ya iba 3-0 y veía esfumarse la ilusión del milagro. “Es verdad que en el último partido no competimos bien en el inicio y ya con la losa tan grande del resultado fue casi imposible tener opciones de llevarlo”, analiza Chechu Dorado, que llegó a sabiendas de la urgencia: “Fue un aluvión, yo lo tomé como una Liga de seis jornadas, pero bueno, hubo tiempo para sacar resultados. No se dio, porque al final, de 18 puntos, solo conseguimos sumar cinco y ya era difícil”.

Los jugadores del Ejea se conjuran antes de un partido esta temporada.

Los jugadores del Ejea se conjuran antes de un partido esta temporada. / SD Ejea

En este sentido, aunque las matemáticas dijeran otra cosa, el tiempo para trabajar fue más bien escaso. “Tampoco puedes hacer un cambio radical ni brusco. La forma de trabajar varía poco: las pinceladas que en ese tiempo intentamos llevar a cabo, los matices para revertir la situación. Al final no se ha conseguido. Seis semanas no es que haya sido poco, pero tampoco mucho para plasmar”. Una fracción de campeonato a la que había que sumar los condicionantes que ya tenían al equipo en la zona baja: “También se juntaron las circunstancias adversas que hemos tenido en forma de lesiones durante la temporada y que en las últimas semanas no ha cambiado el panorama. Te dificulta más en todo el tema semanal y en las convocatorias. Los últimos partidos no hemos tenido delantero. No es cuestión de buscar excusas, pero sí que te lo pone un poquito más difícil”.

Por ello, tras el último choque y con el curso acabado, no quedaba mucho más que hacer que lamentar el descenso, reflexionar sobre lo sucedido y meditar la próxima campaña. “Ahora a resetear, a pensar en qué cosas se han hecho bien, en las que se han hecho mal e intentar que cada uno se analice para que en futuras ocasiones no nos veamos en esta situación”, valora el técnico.

Chechu Dorado dirige al equipo desde la banda durante un partido esta temporada.

Chechu Dorado dirige al equipo desde la banda durante un partido esta temporada. / SERVICIO ESPECIAL

Un año de nuevo en Tercera RFEF en el que el club de las Cinco Villas buscará devolver a sus aficionados la ilusión del fútbol nacional y en el que, dentro de un grupo aragonés cada vez más igualado será sin lugar a dudas uno de los firmes candidatos a luchar por el ascenso, tal y como piensa el míster: “El club me imagino que trabajará para intentar poder estar arriba”.

No será fácil pese a ello el regreso a Segunda RFEF dada la competitividad creciente del Grupo 17 de la categoría que, a día de hoy, todavía no ha resuelto su primera plaza con puntuaciones históricas en los tres primeros puestos: “Es cierto que cada vez los ascensos cuestan más en cualquier categoría y es difícil. Un equipo que desciende, obviamente, su objetivo para el año siguiente es, por lo menos, pelear e intentarlo. Luego ya el tiempo dirá, pero sí que sobre el papel en esta temporada que viene tiene que intentar volver a Segunda Federación”.

Así ve Chechu el futuro de la SD Ejea. Un proyecto del que ciertamente le gustaría formar parte, aunque su continuidad todavía está en el aire. “Es una cosa que todavía no nos hemos sentado a hablar, dependerá también de que quiera el club, de que se dé la situación idónea para continuar. Si digo la verdad, me ha sabido a poco. Me he quedado con la sensación de no haber conseguido el objetivo cuando me hice cargo del equipo”, asegura Chechu Dorado, quien, amén del veredicto de la directiva, quiere tener esa oportunidad: “Me apetece y me veo con ganas, porque me queda esa espina de no haber logrado el objetivo y no estaría mal tampoco poder intentarlo la temporada siguiente”.

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