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Entrevista con José Nolasco, entrenador del Bada Huesca: "Un descenso no se asimila, siempre queda una brasa que te va consumiendo"

El técnico del equipo oscense de balonmano hace balance de la temporada tras bajar de Asobal y valora su renovación por una decimoséptima campaña

José Nolasco da indicaciones a varios jugadores durante un partido esta temporada.

José Nolasco da indicaciones a varios jugadores durante un partido esta temporada. / Servicio especial

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— Lo primero, ¿cómo de asimilado está el descenso?

— A esto no se acostumbra uno, ni se asimila. Perder una plaza, una línea de trabajo que llevas muchos años siguiendo, trabajando y progresando, empezar a jugar en otra categoría, en este caso inferior, siempre es mala noticia. Sobre todo porque el club ha estado creciendo muchísimo a nivel de estructura, de base de niños, de consolidar un nombre a nivel institucional, de hacer bien las cosas, pero a nivel deportivo implica que cada año los presupuestos son los que son. Al final hemos descendido y eso hace que duela mucho. Ese dolor intentas apagarlo, pero siempre queda un escollo, una brasa que te va consumiendo. Solamente se puede apagar con el tiempo.

— ¿Confiaba antes en que se podía conseguir la permanencia antes de esa derrota antes el BM Logroño?

— Sí, por supuesto. Tengo que transmitir lo que pienso y era que podíamos competir perfectamente. De hecho, el único miedo que tenía eran nuestras cabezas: cómo éramos capaces de asimilar un partido así. Durante toda la temporada no hemos sido capaces de asimilar ese tipo de partidos. Cuando el equipo mejor ha jugado ha sido ante equipos con los que no teníamos prácticamente responsabilidades. Cuando hemos estado ciertamente atenazados por el resultado, porque teníamos que ganar sí o sí, lo hemos pasado muy mal. Uno de mis trabajos importantes era hacer creer que podíamos superar a un equipo como el Logroño, aun estando segundo. Tuvimos oportunidades. En la segunda parte, yendo dos, tres o cuatro por abajo, defendimos bien, tuvimos portería y desaprovechamos muchas opciones.

— Dejando a un lado el desenlace, ¿ha sido la temporada más dura?

— La pasada fue muy dura por llevar solo 5 puntos al final de la primera vuelta y conseguir 16 en la segunda, pero sin duda alguna esta ha sido la más difícil, porque continuamente eran problemas de lesiones. Eso hace que no te recompongas. Este año habíamos trabajado para que no se repitiera lo del pasado, es decir, tener una plantilla más amplia, con más posibilidades de no pasar otra vez por el sufrimiento hasta la última jornada, y ha sido lo mismo: cuantos más jugadores, más lesiones.

— ¿Qué ha fallado para que se produzcan tantas?

— Han sido casi todas casuales y totalmente distintas unas de otras. No es que hayamos estado trabajando y entrenando muy duro, o haciéndoles correr al sprint. Cada una ha sido diferente: rotura del tendón de Aquiles, fractura por apoyar la mano a la hora de caer, dos esguinces producidos fortuitamente, la no recuperación, otro por una rotura... no ha sido por una cosa en concreto; si no, lo hubiésemos detectado y cambiado.

José Nolasco da indicaciones a sus jugadores durante un partido esta temporada.

José Nolasco da indicaciones a sus jugadores durante un partido esta temporada. / Servicio especial

— ¿Cómo se gestiona eso con el resto del vestuario?

— Esto es deporte y puede pasar, lo que nadie se lo espera. Cuando se tiene regularidad, se pueden hacer cosas; cuando no, se va muy atropellado. Hay jugadores a los que a principio de temporada les marcas unos roles y varían a la cuarta jornada, cambian a la décima, luego vuelven a hacerlo en la número 15 y tienes un jugador que no está en su sitio. Todo el mundo vive los momentos de intervención en función de lo que hace su compañero de al lado, crea unas sinergias, una colaboración casi invisible. Es muy importante tanto en ataque como en defensa.

— Tres días después del descenso, renovó. ¿Tenía tomada la decisión?

— Lo que tenía claro es que en el club llevo 16 años codo a codo con una misma gente que me ha demostrado que son trabajadores innatos, que han estado para las buenas y para las malas, y ahora que han venido mal dadas no voy a dejarlos de lado.

Huesca era una ciudad que me encantaba, y tuve la oportunidad con un buen proyecto de balonmano en una provincia a la que venía mucho de vacaciones. Era todo idílico

José Nolasco

— Entrenador del Bada Huesca

— Esta ha sido la trigésima campaña del club, lleva más de la mitad allí. ¿Se siente el padre deportivo de este proyecto que ha sido tan exitoso?

— No, me siento un trabajador del club. Lógicamente la línea de trabajo la imparto yo, pero es como trabajador. No me siento más que nadie.

— ¿Algo de la ciudad de Huesca le enamoró más allá de lo deportivo?

— Estuve de vacaciones muchos años aquí en Huesca. Era una ciudad que me encantaba, y tuve la oportunidad, ante un buen proyecto de balonmano en una provincia a la que venía mucho. Era todo idílico.

José Nolasco se dirige a su jugadores dentro del vesttuario.

José Nolasco se dirige a su jugadores dentro del vesttuario. / Servicio especial

— El Bada subió a la categoría de oro en su primer año y todas las temporadas en Asobal han sido con usted. ¿Siente la responsabilidad de devolverlo a la primera división?

No es una cuestión de responsabilidad individual, tiene que ser el trabajo de todos. El Bada tiene estructura de Asobal, pero una cosa es la estructura y otra el nivel deportivo. Ahora lo que tenemos que hacer es volver otra vez a dar ese nivel deportivo porque la estructura ya está. Necesitamos estar en eso.

— Queda todavía un partido este domingo, ¿se está planificando ya la temporada que viene y confeccionando la plantilla?

— Es muy complicado porque ha cambiado toda nuestra situación. En estos momentos se está trabajando en ello, pero queda un partido, luego la Copa del Rey y problemas que son normales una vez que se ha descendido. Se tiene que hacer equipo y eso no se hace en una semana.

El deporte de alto nivel es el espejo donde se mira muchísima gente. Si no tenemos eso, dejamos de ser importantes. Los niños de Aragón querrán ser del Irún o del Barça de balonmano. No podemos permitírnoslo, hay que ayudar

José Nolasco

— Entrenador del Bada Huesca

— El Bada descendió el viernes, dos días después lo hicieron el Real Zaragoza y la SD Huesca. Este viernes puede ser otro equipo en baloncesto. ¿Ocurre algo para que el deporte aragonés esté viviendo este momento negro?

Esto no es casualidad, se debería de pensar en este tipo de cosas. Lo que sí puedo decir es que las ayudas a los equipos de alto nivel en todas las ciudades van aumentando cada vez más. Y para hacer equipos competitivos, esto lo estoy viendo sobre todo en mi deporte y supongo que en otros pasará exactamente lo mismo, hace falta apoyo. El deporte de alto nivel es el espejo donde se mira muchísima gente. Todos quieren ser Carlos Alcaraz, Rafa Jódar, o del Barça, del Casademont o del Bada Huesca. Pero si no tenemos eso, dejamos de ser importantes. Entonces los niños de Aragón querrán ser del Irún o del Barça de balonmano. No podemos permitirnos eso, hay que ayudar. Por otro lado está el tema de las gestiones a nivel de club, pero no es nuestro caso.

— La última, ¿cuál es su deseo para esta próxima temporada?

— Lo primero es que seamos felices desde la primera jornada y que esa felicidad llegue hasta el final. Implicará muchísimas cosas: que los jugadores han mejorado, que tenemos una gran afición, más patrocinadores y ayudas. Y por supuesto, que estamos felices y satisfechos del trabajo que hacemos. Eso redundará al final en que habremos conseguido el objetivo.

José Nolasco, en la banda durante un partido del Bada Huesca esta temporada.

José Nolasco, en la banda durante un partido del Bada Huesca esta temporada. / Servicio especial

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