La campeona selección española de rugby tiene sello aragonés: "Es una alegría muy grande haber ganado el campeonato en casa"
Tres jugadores y un auxiliar técnico de Adapta Zaragoza triunfaron en el Europeo B, lo que les da acceso a los Juegos Paralímpicos Europeos de Ginebra 2027

Los tres jugadores y el mecánico (de pie a la derecha) de Adapta Zaragoza y de la Selección Española celebran junto al entrenador el triunfo en el Europeo B / Servicio especial
La selección española de rugby en silla de ruedas hizo historia al proclamarse campeona del Campeonato de Europa B, que tuvo lugar en el Centro Deportivo Siglo XXI en la última semana de mayo. La capital maña no fue únicamente el epicentro continental de esta disciplina, sino que aportó tres de los diez jugadores y al auxiliar técnico del club Adapta Zaragoza a un combinado nacional que se ha ganado el derecho a competir en la máxima categoría continental y en los Juegos Paralímpicos Europeos de Ginebra 2027, antesala a los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
Adapta Zaragoza es una organización sin ánimo de lucro que, entre otras misiones, promueve la práctica deportiva de las personas con discapacidad para su mejora física, autonomía personal y prevención de la dependencia. Surgió de “unos jovencitos que pensábamos que era muy interesante crear una entidad que transformara mentalidades y la sociedad a través del deporte, algo que entonces no había aquí en Aragón”, relata la presidenta fundadora de la asociación, Marisa García.
Pensábamos que era muy interesante crear una entidad que transformara mentalidades y la sociedad a través del deporte, algo que entonces no había aquí en Aragón
Teresa Perales, Paz Montserrat, Marta Valencia, Begoña Reina o Fernando Vila son algunos de los nombres propios que han pasado por allí. Todo empezó con un curso de natación para personas con discapacidad, después llegó el baloncesto en silla de ruedas y poco a poco se fueron integrando diversas disciplinas. “Iba viniendo gente y uno te decía yo quiero hacer fútbol sala, otro, tenis de mesa… Total que llegamos a tener diez secciones deportivas”, narra la máxima responsable de Adapta Zaragoza.

Cuatro jugadores del Adapta Zaragoza hacen un corro en un entrenamiento / Servicio especial
Una joven disciplina en auge
Precisamente, Edgar Escolán fue uno de esos jóvenes que pidió de manera persistente que se implantara el equipo de rugby en silla de ruedas. El capitán lleva más de la mitad de su vida en Adapta Zaragoza, 19 de sus 36 años. Empezó en el baloncesto en silla de ruedas. Sin embargo, desde que vio la película Murderball, “iba mirando si se movía algo de rugby en silla de ruedas en España”, cuenta. Entonces, esta joven disciplina se practicaba sobre todo en Estados Unidos, pero era inexistente en nuestro país.
El inicio fue muy simple: en una quedada de amigos en Barcelona Escolán y dos o tres conocidos empezaron a jugar con sillas de calle a lo que veían en la televisión, en YouTube y en la película. “Desde ese inicio tan casero, once años después la selección española esta en el Europeo A”, repasa el capitán de esta sección en Adapta Zaragoza. “El club me apoyó, ya había una estructura y teníamos varios perfiles que nos encajaban para jugar, hicimos un poquito de reclutamiento y hoy en día estamos 12 jugadores”, rememora.

Edgar Escolán recibe un balón en el Europeo / Servicio especial
El requisito para practicarlo es que una discapacidad física afecte al menos a tres de las cuatro extremidades o padecer una lesión en el sistema nervioso que afecte a todo el cuerpo. En el rugby en silla de ruedas no se juega quince contra quince sino cuatro frente a cuatro sobre parqué con un terreno de juego de las dimensiones de una cancha de baloncesto. El jugador que traspasa con las dos ruedas de su silla la línea de anotación con el balón (de voleibol en lugar del clásico ovalado, para aumentar la manejabilidad del mismo) en su dominio, anota un punto.
Desde hace unos años esta disciplina está en auge. En 2016 había solo tres equipos en toda España: Madrid, Barcelona y el entonces recién creado equipo de Adapta Zaragoza. En la actualidad, existe ya una liga nacional formada por ocho clubes que se ven las caras aproximadamente una vez al mes. Cada vez son más los jugadores que se interesan por esta disciplina: “Esta temporada ante la amplia demanda, nos estamos planteando si formar dos equipos”, relata la coordinadora general de la organización, Elena Lara.
Ganar delante de los tuyos
Unai Gonzalvo ingresó en el equipo zaragozano en 2016 con apenas 12 años. Se enteró de la existencia de la entidad a raíz de un conocido, que entonces jugaba en el equipo de baloncesto en silla de ruedas. En ese momento, se estaba fraguando la sección de rugby. Desde entonces, ha compaginado ambas disciplinas tanto a nivel de clubes como de selecciones. “Es una alegría muy grande haber ganado el campeonato en casa tanto con tu familia como con tus amigos y todo lo que supone conseguir aquí el objetivo que llevamos tantos años persiguinendo”, confiesa el “joven veterano”.

Unai Gonzalvo pasa el balón en las semifinales frente a Italia (50-44) / Servicio especial
Raúl Mercado a sus 43 años regresó a la selección en este Europeo después su debut en 2019, cuando el conjunto nacional estaba surgiendo en el primer torneo continental que disputaron. “De edad no soy el más joven, pero en ilusión soy de los primeros seguro”, afirma entre risas. Guarda con especial cariño el recuerdo de sus hijos animándole con fervor en el Siglo XXI “con el banderín de España, con las camisetas, cuando llegaba me pedían autógrafos... presumían de papá con los compañeros y la profesora”.
A este orgulloso padre le entró por los ojos, al igual que a Escolán por la obra audiovisual Murderball: “Me encantó el deporte, los impactos y el ver a gente con capacidades similares a las mías”. Se enteró de que se estaba formando el equipo de rugby, a través de un conocido en común con el capitán y desde hace diez años disfruta de este deporte.

Raúl Mercado deja el balón en el suelo ante la mirada de Unai Gonzalvo y Edgar Escolán / Servicio especial
Las personas fuera de la cancha
Una figura esencial en este deporte es la del mecánico. Los constantes choques provocan pinchazos en las sillas que deben ser arreglados lo antes posible para que el jugador pueda regresar al terreno de juego. Desde hace algunas temporadas, Javier Chispas Sánchez es el encargado de poner todo a punto, entre otras funciones, tanto en Adapta Zaragoza como en la selección española: “Me toca hacer de todo no solo arreglar las sillas, también les doy agua… soy multifunciones”, explica. “Entré con un amigo que tengo en el equipo de rugby en Adapta, empezó a gustarme y ya no me sacan de ahí”, confiesa riéndose el auxiliar técnico.

Javier 'Chispas' Sánchez con un montón de ruedas de las sillas / Servicio especial
Adapta Zaragoza, como en otras disciplinas, ha sido muy proactiva en el rugby. Además de lo que supone acoger una competición a nivel continental como el Europeo, la entidad convirtió a la capital del Ebro en la anfitriona del Campeonato por Comunidades Autónomas hace una temporada y la final a cuatro de la liga nacional, dos años atrás. “Nos apuntamos a un bombardeo, luego ya veremos como lo sacamos adelante, con mucho esfuerzo, pero siempre acaba saliendo”, señala su coordinadora general, encargada de toda la logística de los torneos celebrados en la capital maña.
Nos apuntamos a un bombardeo, luego ya veremos como lo sacamos adelante, con mucho esfuerzo, pero siempre acaba saliendo
Tanto los jugadores como el equipo técnico recuerdan con mucho cariño este Europeo celebrado en “casa” que ha supuesto el máximo hito del rugby en silla de ruedas español. Ahora, el objetivo lo tienen todo claro: mantener la categoría, conseguida en un hecho histórico para una selección joven pero con hambre y rasmia (por la alta presencia aragonesa), plantar cara a auténticos transatlánticos en esta disciplina como Reino Unido o Francia y desempeñar un buen papel, tanto en la máxima categoría europea como en el pre-Paralímpico de Ginebra 2027.
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