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Entrevista | Carlos Pauner Primer y único aragonés en conquistar los 14 ochomiles del planeta

Carlos Pauner, 25 años después de su ascenso al K2: “Por belleza, esfuerzo y por sensaciones, es la expedición con la que me quedo”

El primer aragonés en coronar los 14 picos de más de 8.000 metros de altitud repasa su trayectoria y momentos como cuando se le dio por muerto en el Kanchenjunga: “Fueron tres días muy duros sin agua, sin comida, sin guantes, perdí dedos”

Carlos Pauner, 25 años después de su primer ochomil.

Carlos Pauner, 25 años después de su primer ochomil. / Pablo Ibáñez / EPA

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Zaragoza

Carlos Pauner (Jaca, 1964) es uno, si no el más destacado, de los nombres del alpinismo aragonés. A pesar de las bajas temperaturas que soporta a tanta altura, es cálido en la conversación. Él fue el primero de esta tierra en coronar los 14 picos que hay en el mundo con más de 8.000 metros de altitud, popularmente conocidos como ochomiles. Una aventura que empezó hace un cuarto de siglo con el K2, el segundo en altitud (8.611 metros) y considerado por muchos alpinistas el más peligroso de todos.

-Hace ya 25 años desde que coronó la cumbre del K2, ¿cómo recuerda ese día?

-Cómo pasa el tiempo, ¿eh? 25 años. Lo recuerdo perfectamente. Siempre lo he dicho, esta ha sido la montaña más bonita de escalar porque fue el primer ochomil que subí con éxito. Además, en una expedición de cuatro amigos en la que nos enfrentamos a un coloso.

-Y no a cualquier coloso.

-Exacto, a un coloso que no se había subido en los dos años anteriores, que no se escaló en años posteriores y estábamos solos. Empezamos a subir por ahí, hasta que se nos unió otra expedición. Era una montaña preciosa. Por belleza, esfuerzo y sensaciones, es con la expedición con la que me quedo.

29/05/2001ZARAGOZAENTREGA DE LA BANDERA DE ARAGON POR EL PRESIDENTE MARCELINO IGLESIAS A LOS CUATRO MONTAÑEROS ARAGONESES QUE IRAN A LA EXPEDICION DEL K-2. PEPE GARCES, JAVIER BARRA, JOSE CARLOS PAUNER, JAVIER PEREZ Y FRANCO PELAYO, PRESIDENTE DE MONTAÑEROS DE ARAGON.MONTAÑISMO. EXPEDICIONES.VIRGINIA ARIZADESCONOCIDO. MONTAÑISMO. EXPEDICIONES

Entrega de la bandera de Aragón por el presidente Marcelino Iglesias a los cuatro montañeros aragoneses de la expedición al K-2. Pepe Garcés, Javier Barra, Carlos Pauner, Javier Pérez y Franco Pelayo, presidente de Montañeros de Aragón. / VIRGINIA ARIZA

-¿Fue el más complicado? Al ser de los primeros y tratándose del K2…

-Pues la verdad es que en nuestro equipo no hubo ningún percance. Subimos dos de los cuatro que íbamos por la condición física, por las circunstancias…, pero no tuvimos ningún incidente tremendo. Fue un ascenso muy limpio en el que cuatro alpinistas, todos amigos de Zaragoza, remamos para alcanzar la cima de una montaña maldita con esa aureola singular de peligrosidad.

-Porque luego sí que ha habido expediciones muy aparatosas.

-Claro, hay expediciones en las que hay muchos más problemas donde hay avalanchas, donde pierdes dedos, donde mueren compañeros…

-O donde miras a la muerte directamente, como en su caso en el Kanchenjunga en 2003

-Fue una expedición difícil. Abrimos una ruta nueva por el centro de la pared. Fuimos muy ambiciosos, llegamos tarde arriba, cambió el tiempo y caí por una parte de la montaña, me separé de mis compañeros y fueron tres días en los que se me dio por muerto. Fueron tres días muy duros sin agua, sin comida, sin guantes, perdí dedos... aunque también fue una lección de supervivencia.

FOTO DEL AÑO 2001.EXPEDICION ARAGONESA AL K - 2. JAVIER BARRA, PEPE GARCES, JOSE CARLOS PAUNER Y JAVIER PEREZ EN EL CAMPO BASE A LA VUELTA DE HACER CIMA.MONTAÑISMO. EXPEDICIONES. K - 2.SERVICIO ESPECIALDESCONOCIDO. MONTAÑISMO. EXPEDICIONES. K - 2

Javier Barra, Pepe Garcés, Carlos Pauner y Javier Pérez en el campo base a la vuelta de hacer cima en el K-2. / SERVICIO ESPECIAL

-¿Qué se le pasa por la cabeza cuando está ahí?

-Te tienes que mentalizar porque vas a tener que soportar el constante frío, la falta de oxígeno, caerte en grietas, salir de ellas, recuperarte de esas caídas que pueden llevarte al otro mundo. Hay que poner el foco en algo muy importante para tener muchas ganas de volver a este con la gente que te quiere. También hay quien tira la toalla porque somos humanos y débiles y hay quien opta por sentarse, adormecerse y tú ves que ya no se van a levantar.

¿Cómo se afronta eso?

Se trata desde el punto de vista de que no puedes hacer nada. Intentas motivar, ayudar, que esas personas no se queden allá pero cuando ves que es imposible, tienes que decidir si quedarte a morir con ellos o salvarte con el corazón roto. Si quieres seguir vivo, tienes que seguir y que cada persona tome su decisión y respetarla. Es duro y difícil, pero hay un momento en el que no se puede hacer nada, es tan claro que la decisión de seguir vivo es la que prima. No hay lugar a dudas.

-Fue el primer aragonés en coronar los catorce ochomiles. Cuando estuvo arriba en el Everest, que fue el último del proyecto, ¿no pensó, y ahora qué?

-Bueno, siempre hay nuevos retos, montañas… Me acuerdo de que cuando acabé con los ochomiles después de doce años, me lancé al proyecto Siete Cimas, que tiene como objetivo alcanzar el punto más alto de todos los continentes (Aconcagua, Kilimanjaro, Elbrus…), que siempre he querido subirlos, son divertidos, otras rutas, otras aproximaciones, otros países… Siempre hay nuevos retos.

¿Y ahora en qué proyecto está Carlos Pauner?

-Ahora en el del Leopardo de las Nieves. Son sietemiles en el territorio de la antigua Unión Soviética, que son difíciles, muy altos. Algunos son más complicados que algunos ochomiles. Ahora estamos en un pequeño parón. La idea es hacerlo con amigos, a la carta y cuando nos apetezca.

-Veo que a sus 61 años todavía no piensa en la jubilación.

-No, para mí la jubilación es adaptarte. Ahora no me veo subiendo a un ochomil, no estoy a la altura, pero en montañas más pequeñas donde el esfuerzo es un poco menor, sí puedo. Siempre sin presión. Haber traído los 14 ochomiles a Aragón es ya más que suficiente y con eso ya me quedo tranquilo. Mi jubilación no va a ser un día dejar de escalar, sino que cuando vea que no puedo, iré bajando el nivel.

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