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Piragüismo

José María Esteban Celorrio, primera medalla olímpica aragonesa, 50 años después: "No ganamos la plata, perdimos el oro"

El piragüista repasa, tras medio siglo del primer metal olímpico logrado por un aragonés y primero también de esta disciplina, cómo se fraguó el éxito

VÍDEO | Entrevista con José María Esteban Celorrio en el 50 aniversario de su medalla olímpica

Pablo Ibáñez

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Zaragoza

¿Qué recuerdo guarda de esa medalla olímpica en Montreal 1976?

Es un recuerdo imborrable porque fue la primera medalla olímpica que se conseguía en piragüismo, te marca de por vida. Fue un hecho histórico porque en España no había un sistema deportivo como el que hay en este momento.

El equipo de K4, formado por José María Estebán, Herminio Menéndez, Luis Gregorio Ramos y José Ramón López, enseña la medalla de plata en el recibimiento en el aeropuerto.

El equipo de K4, formado por José María Estebán, Herminio Menéndez, Luis Gregorio Ramos y José Ramón López, enseña la medalla de plata en el recibimiento en el aeropuerto. / Servicio especial

Hay que remontarse hasta la década de los 70, cuando todo esto del deporte no estaba tan desarrollado aquí.

Recuerdo que cuando empecé en Helios, salíamos a correr por avenida de los Pirineos y los coches nos pitaban y decían: "¿Pero qué hacen estos locos por el arcén, adónde van corriendo?". No había mentalidad deportiva. Eran tiempos difíciles. No había instalaciones apropiadas, los entrenadores tenían conocimientos pero justos... estuvimos preparándonos con medios muy justitos. Al final, por chances de la vida, nos fuimos a entrenar a Rumanía.

¿A Rumanía?

Sí, vino a España un grupo de coros y danzas rumano con la condición de no pagar nada y a cambio ofrecieron la posibilidad de que españoles pudieran ir a Rumanía. Entonces, no había relaciones diplomáticas, pero el presidente de nuestra federación era un mutilado de guerra y tenía mucha relación con Franco. Con un permiso especial, viajamos allí.

JOSE MARIA ESTEBAN CELORRIO 50 ANIVERSARIO  MEDALLA OLIMPICA 1976 JULIO 2026

José María Esteban Celorrio durante la entrevista de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN en el Club Náutico de Zaragoza / Pablo Ibáñez / EPA

¿Fue esa la clave del éxito?

Sí, aquello fue el principio de los logros que obtuvimos. Fuimos palistas y entrenadores y copiamos un poco el modelo de los países del Este, sobre todo los sistemas de entrenamiento y poco a poco escalamos. En nuestro primer Campeonato del Mundo en el 71, no se entró prácticamente ni en finales. Cinco años después, en el 75, quedamos campeones del mundo.

En la vida nunca hay que ir de favorito porque luego te viene el problema, eres el objetivo. Estuvimos todas las eliminatorias, semifinales... con una autoridad tremenda, pero perdimos la final.

José María Esteban Celorrio

— Primer medallista olímpico aragonés

Eso de poco a poco no tiene mucho. Y un año después lograron la plata olímpica.

Siempre digo que no ganamos la plata, perdimos el oro por 21 centésimas. El entrenador ruso, que nos ganó, nos daba como favoritos. Pero en la vida nunca hay que ir de favorito porque luego te viene el problema, eres el objetivo. Estuvimos todas las eliminatorias, semifinales... con una autoridad tremenda, pero perdimos la final. Es lo que hay.

JOSE MARIA ESTEBAN CELORRIO 50 ANIVERSARIO  MEDALLA OLIMPICA 1976 JULIO 2026

Medalla de plata olímpica de Montreal 1976 / Pablo Ibáñez / EPA

¿Les daban todos por favoritos o solo el seleccionador soviético?

Todos salvo un ordenador, que entonces eran como esta habitación de grande. Le metieron los datos de todos los países de los K4 pidiéndole un resultado y devolvió que iba a quedar primera la URSS, segunda España y tercera la RDA en aquella época. Lo clavó, y sorpresivamente porque nadie se lo esperaba.

Fueron ustedes los precursores del piragüismo en España.

Fuimos unos adelantados a nuestra época. Hicimos lo que había que hacer y se ha demostrado con el tiempo porque ahora es la disciplina más laureada de los Juegos Olímpicos de la Federación Española.

¿Qué era lo que había que hacer?

Forzamos un poco a todo el estamento del Consejo Superior de Deportes, en aquella época Delegación Nacional, para que hubiera instalaciones. Fuimos los románticos que pusimos esas primeras piezas que en España ni se conocían.

¿A qué se refiere con primeras piezas?

La cantidad de pesas, de trabajo físico y de gimnasio. Estuvimos en Montreal con Kubala, que era el seleccionador nacional de fútbol entonces, y nos dijo a nuestro entrenador y a nosotros: "Tenéis que escribir lo que habéis hecho porque en España no están acostumbrados a todo ese trabajo físico". En esa época, les decías a los futbolistas de trabajar en el gimnasio y cogían y no rendían, no entraba la bola por la puerta y lo fácil era echar al entrenador.

Qué vagos...

Era lo típico. Nosotros hicimos un buen trabajo con los técnicos. Herminio Menéndez, José Ramón López Díaz-Flor, Luis Gregorio Ramos y yo dejamos todo, familia, estudios... y tuvimos suerte de conseguir medallas. Pero hay que reconocer que éramos un equipo de 10 personas, había más gente detrás que estaba a un buen nivel, entrenábamos lo mismo.

¿Cuál fue el factor diferencial?

Teníamos la facilidad de adaptarnos a los tiempos que venían. Se hizo un trabajo de mentalización que ha repercutido en todas las generaciones que han venido después. En eso, fuimos pioneros en España.

Más allá de los entrenamientos, ahora se cuida la nutrición y la salud mental de los deportistas, ¿en su caso?

Adaptábamos un poco la alimentación, pero no existía la figura del dietista. Hablarnos en aquella época de psicólogos o cosas de esas que hay ahora, era como hablar de extraterrestres. En aquel momento, encontramos unas condiciones que no eran las mejores del mundo mundial, pero sí que nos permitían hacer el trabajo que nos llevaría luego a conseguir las medallas y los logros deportivos.

Nos vamos a reunir los cuatro en Asturias porque aparte del estrecho vínculo del piragüismo con esa tierra, fue donde pasamos también gran parte de nuestra preparación.

José María Esteban Celorrio

Ahora toca conmemorar el hito con sus compañeros.

Nos vamos a reunir los cuatro en Asturias porque aparte del estrecho vínculo del piragüismo con esa tierra, fue donde pasamos también gran parte de nuestra preparación. Porque allí se encuentra el Embalse de Trasona, donde hay una pista que reunía unas condiciones, que no eran las mejores del mundo mundial, pero sí eran las más adecuadas a nuestro alcance. Además, cuando ganamos el Campeonato del Mundo, fueron los primeros en homenajearnos. Era un deber moral reencontrarnos allí.

JOSE MARIA ESTEBAN CELORRIO 50 ANIVERSARIO  MEDALLA OLIMPICA 1976 JULIO 2026

Camiseta conmemorativa del equipo de K4 1000 metros en Montreal 1976 / Pablo Ibáñez / EPA

Se van a volver a ver en la fecha exacta: 31 de julio.

Hemos concretado hasta la hora justa: a las 00:00 de la madrugada entre el 31 y el 1 de agosto porque eran las 18:00 horas en Canadá y con las seis horas de diferencia, eran las doce aquí.

Mi padre iba sacando el transistor de radio por la ventana del tren para escuchar el resultado de la regata

José María Esteban Celorrio

¡Qué precisión! Se nota que muchas pruebas de piragüismo se deciden por centésimas.

Lo recuerdo porque mis padres ese verano decidieron veranear también en Asturias, dado que íbamos a regresar allí después de los juegos, y mi madre me contó después que en el viaje, que fue justo ese día a esas horas, mi padre iba sacando el transistor de radio por la ventana para escuchar el resultado de la regata.

Ahí, usted tenía 22 años, pero ya llevaba muchos entrenando, ¿cómo se inició en esta disciplina?

Mi padre tenía un amigo que era practicante y que trabajaba también en Helios. Cuando tenía unos 13 años, le dijo que necesitaban chavales de mi edad, que si quería que probara.

No tenía ni repajolera idea de lo que era el piragüismo, pero cuando eres niño, eres atrevido.

José María Esteban Celorrio

Y allá que fue.

No tenía ni repajolera idea de lo que era el piragüismo, pero cuando eres niño, eres atrevido. Pese a que volqué dos veces, me gustó mucho. Con 15 o 16 años ya entré en el equipo nacional, donde estuve 10 años. Pero ya antes, me había enganchado. No sé que tiene este deporte que engancha.

JOSE MARIA ESTEBAN CELORRIO 50 ANIVERSARIO  MEDALLA OLIMPICA 1976 JULIO 2026

José María Esteban Celorrio en el Club Náutico de Zaragoza, donde sigue entrenando / Pablo Ibáñez / EPA

¿Y ahora hacen falta chavales?

Sí, me da un poco de pena. Creo que se necesitaría entrenar más cantidad y más volumen porque ha sido el campeonato autonómico y los resultados no han sido buenos. Me da pena.

¿Por qué cree que no atrae tanto este deporte aquí en Zaragoza?

Bueno, la verdad es que las condiciones que tenemos aquí del río no son las adecuadas. Siempre ha habido reticencia por dos motivos: el miedo y la sensación de suciedad. Algo que no es del todo cierto, cuando yo remaba las aguas eran marrones, se depuraba, había una industria química... ahora está muy cerca de cumplir con la directiva marco del agua. Aparte, se necesita mucha dedicación, pero al que se le mete en vena, sigue, sigue y sigue, como sea.

Como en su caso, que sigue practicándolo.

Este 8 de agosto bajaré el Sella (en referencia al histórico descenso) y salgo prácticamente todos los días. Realizo unas 10 sesiones a la semana y sigo compitiendo en la categoría de veteranos.

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