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Pepe ya tiene su camiseta de leyenda: un momento para la historia en el Príncipe Felipe

La indumentaria de José Ángel Arcega ya cuelga del Príncipe Felipe tras el merecido reconocimiento por su carrera y contribución al baloncesto aragonés, al que tanto ha dado. Zaragoza respondió a la llamada de la selección y se volcó con Jaime Pradilla, pero sobre todo con un Aday Mara que volvió a levantar al pabellón

La camiseta cuelga ya en lo alto del pabellón.

La camiseta cuelga ya en lo alto del pabellón. / RUBÉN RUIZ

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Zaragoza

Que Zaragoza es una ciudad de baloncesto es una perogrullada. Que en un día de exaltación del basket aragonés con un duelo en el Príncipe Felipe y con dos de la tierra sobre el parqué, uno de ellos incluso debutando, era una jornada fantástica para honrar a una leyenda, también. Y que Pepe Arcega se lo merecía, no cabe ni media duda.

Uno de los grandes pioneros del baloncesto aragonés, uno de los grandes culpables de poner la semilla de lo que es hoy este deporte en la capital aragonesa, tuvo un emocionante reconocimiento a la altura de muy pocos. De momento, solo de tres, que son su hermano Fernando y la también leyenda Pilar Valero.

José Ángel Arcega ya tiene colgada su emblemática camiseta con el número 10 a la espalda en un fondo (al menos de momento) del Príncipe Felipe. Recibió tal honor junto a Elisa Aguilar, presidenta de la Federación Española de Baloncesto; Chemi Sierra, presidente de la Aragonesa; la alcaldesa Natalia Chueca; y Cristina García, Directora General de Deporte. Pero, sobre todo, con el público en pie y ovacionándole.

Pepe no podía ocultar la cara de emoción mientras el speaker del pabellón no paraba de enumerar su carrera, sus logros y sus hitos. Y lo resumió bastante bien durante sus palabras: «Zaragoza salda una deuda con uno de los grandes del baloncesto español».

Pepe Arcega se dirige al público que acudió al Príncipe Felipe.

Pepe Arcega se dirige al público que acudió al Príncipe Felipe. / RUBÉN RUIZ

Luego tomó la palabra el protagonista: «Jamás podría imaginar que si se producía este acto fuese en este escenario, con las dos selecciones aquí, con este ambiente y con dos aragoneses en la selección. Estoy muy agradecido», comenzó. Después, siguió con la ronda de dar las gracias «a los que me vieron jugar», y a los que no, «me tendréis que buscar en internet». Tras ello, enumeró a Aday Mara, Pradilla, Alocén, Jaime Fernández, Lobaco y Langarita y recordó que «a estos nombres le sumas dos americanos y te sale el CAI Zaragoza en el que jugaba».

Por último, hasta le dio tiempo a bromear: «Un reconocimiento especial para mi hijo. Siempre me decías que el tío Fernando era mejor que yo por tener la camiseta colgada, pero hoy, con la mía en lo más alto, te digo que tu tío era mejor que yo».

La locura con los de casa

Volviendo a las perogrulladas, el público de Zaragoza iba a responder a la llamada de la selección y así lo hizo. Y más todavía con el aliciente de ver debutar a un jugador generacional como Aday Mara y con un Jaime Pradilla que, a la chita callando, es un jugador fiable, sólido, diferencial y además campeón de Liga. En la presentación de los equipos ya se llevó una atronadora ovación, superada en decibelios por la de Aday Mara, quien agradeció con la mano en alto y aplaudiendo el cariño que le brindó su ciudad.

Justo después, por la casuística de los dorsales, le llegó el turno a un Santi Yusta que también se llevó su dosis de cariño en su regreso a Zaragoza tras su reciente salida del Casademont.

En la grada se notaba que había ganas de ver a España ganar, pero sobre todo querían ver triunfar a los suyos y hacer un buen partido. Cada fallo fue lamentado y cada mate, tapón o buena acción se celebraba a lo grande. Y es verdad que a Aday le costó arrancar, sobre todo en ataque, pero cuando se soltó logró hacer lo que conseguía antaño: levantar al Príncipe Felipe. Como si no hubiera pasado el tiempo. Y Pradilla no tuvo su día, pero no le faltó cariño de la grada.

Pero todos ellos, que no son pocos, no fueron los únicos que tuvieron su reconocimiento y aplauso, ya que la FEB quiso tener un detalle con seis jugadores recientemente retirados y cuatro de ellos con pasado en el Casademont. Jayson Granger, Fabian Causeur, Xavi Rey, Bojan Dubljevic, Nacho Martín y Tomás Bellas también recibieron un bonito homenaje a sus extensas y prolíficas carreras deportivas.

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