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Todo va sobre ruedas en Alcañiz: ambientazo y podría haber récord de afluencia

El Gran Premio de Aragón reúne a miles de personas en la jornada del sábado en otra demostración de que Aragón quiere MotoGP y hay optimismo en la localidad en superar el dato de afluencia del 2016: "Creo que podemos batirlo o acercarnos mucho", cuenta Miguel Ángel Estevan, alcalde de la localidad turolense

Gran ambiente en Motorland Aragón el sábado de carreras

Miguel Ángel Gracia

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Alcañiz

En los últimos años siempre ha estado la mosca detrás de la oreja en Alcañiz y en Motorland Aragón con la permanencia o la desaparición de MotoGP, su buque insignia y el evento deportivo más internacional que tiene la comunidad. Un estandarte, un lujo a nivel de exposición mediática en una provincia necesitada de cariño, medios y visibilidad.

Y en cada uno de estos últimos años Alcañiz ha demostrado, sin cesar y sin descanso, que es una localidad con el motor en el corazón y una población de espectacular acogida para todo aquel que viene a disfrutar. Motorland y el pueblo aragonés (y los venidos de fuera) están dando otro mensaje a Dorna. Es verdad que no caben todos los circuitos españoles en el calendario, pero Alcañiz está aquí.

Todo va sobre ruedas. Ambiente espectacular, mucha gente en la grada, una barbaridad en Alcañiz como centro neurálgico de la fiesta y una afluencia que promete estar entre las más altas de los 15 años que lleva ya la cita, todas desde el 2010 salvo por el parón del 2023. Y que huele a fin de semana grande (y a goma y gasolina) se ve con claridad en las repletas calles de la población turolense.

«Mi sensación es muy buena, todos los años es muy positiva. Este año, en estos días, es la vez que más gente he visto en el circuito para ser un viernes o un sábado y este año, con los datos que va manejando MotoGP, son positivos», comenta Miguel Ángel Estevan, alcalde de Alcañiz.

De hecho, el regidor cree que «podemos rozar el récord o acercarnos mucho», dijo. El listón está altísimo, 117.326 espectadores durante todo el fin de semana en el 2016. Acercarse sería ya un dato tremendo, pero superarlo supondría la guinda cuando solamente queda un gran premio asegurado, el del año que viene. De ahí, hasta 2031, Motorland es reserva, por lo que cada edición puede ser la última (aunque la del año que viene está asegurada) y así se lo ha tomado la afición, que quiere saborear la miel de MotoGP a lo grande.

El 'paddock' de Motorland, repleto de gente este sábado.

El 'paddock' de Motorland, repleto de gente este sábado. / Miguel Ángel Gracia

Ya desde el viernes el ambientazo en Alcañiz era tremendo. El objetivo del ayuntamiento era “que volviera la fiesta a la Plaza de España” y dicho y hecho. Y además, agrega el alcalde, “no ha habido altercados ni ninguna cuestión importante de orden público y eso hay que ponerlo en valor”.

Filas y gradas llenas

En definitiva, «Alcañiz se ha ganado ser circuito de MotoGP por el ambiente, la involucración de todos los alcañizanos y porque los aficionados tienen la sensación de que les reciben siempre como les gustaría a ellos». «Estoy muy orgulloso de la gente y del circuito», remarcó.

Desde primera hora de la mañana coches, motos y viandantes iban entrando como hormiguitas en el circuito y dando color a las gradas y al paddock en un gran sábado. Se nota el aliciente de la carrera sprint de MotoGP.

La zona VIP registraba un lleno absoluto y en el paddock los aficionados curioseaban los boxes de Moto3, los exteriores de los hospitalities de los equipos y, sobre todo, trataban de ver y sacarse una foto con sus ídolos, con dos clarísimos ganadores: los Márquez.

Marc Márquez se fotografía con un joven aficionado en la puerta de su caravana.

Marc Márquez se fotografía con un joven aficionado en la puerta de su caravana. / Miguel Ángel Gracia

Más accesible era el paseíllo del camión del equipo Gresini de Álex para los fans, que se agolparon para verle entrar al box y la paciencia surtió efecto, porque se paró a saludar y echarse algún selfie. Pero el caso de Marc es otro rollo. Decenas de seguidores le esperaron en todos los sitios, hasta en el camión que ejerce de caravana para descansar y dormir. Y el astro, pese a su condición de estrella y el cansancio, tuvo tiempo para complacer a casi todos con su característica sonrisa. Y eso por no hablar de su grada, la mejor del circuito sin atisbo de duda.

Con el final de la sprint de MotoGP la fiesta se movió a Alcañiz, donde el ambiente volvió a ser de gala en la antesala del día grande, del día de volver a demostrarle al mundo por qué este es uno de los mejores grandes premios del Mundial y por qué merece seguir más allá de 2027 en el calendario.

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