Alberto Cortina y su primo Alberto Alcocer han pedido el indulto al Gobierno después de que el Tribunal Supremo les condenara a tres años y cuatro meses de prisión por estafa y falsedad en la venta de los terrenos donde se construyeron después las Torres KIO de Madrid. La Audiencia de Madrid pidió ayer al fiscal que le informe si la petición de la medida de gracia puede paralizar el ingreso en prisión de los empresarios, expresidentes del Banco Zaragozano.

La petición de indulto ha sido presentada esta semana y en ella se reclama a los jueces que dejen en suspenso la ejecución de la condena hasta que el Ejecutivo resuelva si accede a la medida de gracia. La solicitud ha sido firmada por un letrado de la defensa y ha sido presentada ante el Ministerio de Justicia.

LOS TRAMITES Los magistrados de la sección séptima de la Audiencia Provincial de Madrid se reunieron ayer para estudiar este escrito. Y decidieron pedir un informe al fiscal. Después solicitarán la opinión de los perjudicados y posteriormente tomarán una decisión, por lo que es probable que no se conozca su acuerdo hasta la próxima semana.

La petición de indulto la tramita el Ministerio de Justicia, aunque la medida de gracia la otorga el Consejo de Ministros. Esa solicitud exige un informe de la sala sentenciadora, del fiscal y de los perjudicados. No obstante, esos dictámenes no vinculan a los miembros del Gobierno para su decisión.

RECURSO DE ACLARACION Además, Cortina y Alcocer están pendientes de que el Tribunal Supremo resuelva el recurso de aclaración que han presentado sobre la indemnización que tienen que pagar a los perjudicados del caso Urbanor . El alto tribunal estableció que los Albertos debían pagar cerca de 24 millones de euros (4.000 millones de pesetas) que es la cantidad que estafaron a los socios minoritarios de Urbanor. Además, a esa cantidad se deben añadir los intereses desde que empezó el proceso judicial en 1987.

No obstante, ese auto de aclaración no afecta a los magistrados de la Audiencia de Madrid, aunque puede influir en la posición de los afectados que ayer eran partidarios de apoyar el ingreso en prisión de los empresarios. Sin embargo, si cobraran la cantidad estafada, podrían modificar su postura, según subrayaron fuentes jurídicas.

Alberto Cortina y Alberto Alcocer fueron condenados por engañar a sus socios minoritarios sobre el precio real de la venta de unos terrenos en la Plaza de Castilla (Madrid) a KIO. Los empresarios se quedaron la diferencia entre el precio real de venta y la cantidad que ofrecieron a esos socios. Con ese dinero adquirieron una participación en el Banco Central. La Audiencia de Madrid absolvió a los Albertos al entender que los delitos habían prescrito. Para el Supremo esa prescripción se interrumpió por la presentación de una querella contra ambos.