El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha eximido a una empresa de pagar un recargo en la prestación de incapacidad que cobra una trabajadora accidentada por considerar que el siniestro laboral se produjo por una "imprudencia" y la temeridad de la empleada. Esta introdujo una mano en una máquina trituradora de carne para empujar unos tacos de jamón.

La Seguridad Social impuso a la empresa un recargo del 30% en la prestación de la trabajadora al considerar que el accidente se debió a la falta de seguridad del mecanismo. El tribunal considera "pueril" tener que recordar al empleado que "no debe meter la mano" en la máquina trituradora.