La convergencia tecnológica de redes fijas y móviles va a dar pronto sus primeros frutos en España. Orange anunció la semana pasada que en diciembre pondrá a la venta un teléfono capaz de aunar la conexión fija con la móvil sin que el usuario lo note. Pero el mercado prepara más ofertas. Telefónica trabaja en una y BT prepara otra para finales de año. Jazztel, que podría ofrecer la tercera, acaba de presentar oferta para particulares, pero solo con llamadas e internet sobre una misma línea.

Las ventajas de esta nueva telefonía basada en redes convergentes son, en teoría, bastantes, si se aprovecha al completo: un único número para fijo y móvil, un único buzón de voz al que acceder desde cualquier parte, videoconferencias y mensajes de textos desde cualquier teléfono, y la gestión de llamadas desde el ordenador, con la posibilidad de programar desvíos o bloqueos, o tener varios números.

Esta convergencia de redes funciona sobre un protocolo llamado Unlicensed Mobile Access (UMA), que permite no solo que los datos (la conexión a internet), el vídeo y la voz viajen por el mismo paquete, sino que además se comuniquen con las redes móviles. Así, se puede iniciar una misma llamada desde la conexión fija y continuarla en la móvil sin que el usuario se percate (lo que se llama handover). Es decir, es un paso más allá sobre la telefonía por internet (voz sobre IP o voip), que trata las llamadas como si fueran una conexión más de datos.

EMPUJE Fueron los fabricantes, sobre todo Nokia y Motorola, los que primero apostaron por ella. Motorola provee los teléfonos a British Telecom (BT), que fue la primera operadora europea en lanzar el servicio, como Fusion en Gran Bretaña, hace dos años. Allí, la oferta es poder llamar a teléfonos móviles a precio de fijos desde casa. En Italia, esperan lanzarlo este mes y en España podría llegar el año próximo, para autónomos, aprovechando la licencia de operador móvil virtual que tiene concedida y que alquila la red de Vodafone.

En Francia, Orange acaba de presentar un servicio similar, Unik, que prevé extender a Gran Bretaña, Holanda, España y Polonia este otoño, aunque "respetando las características peculiares de cada mercado", según anunció el CEO, Sanjay Ahuja. Para el mercado francés, la oferta consiste en una tarifa plana de 10 euros al mes para llamar a fijos, u otra de 22 euros, con llamadas también a móviles de la red Orange, e internet aparte, a partir de 25 euros. Y utiliza teléfonos de Nokia, Motorola y Samsung, a partir de 99 euros.

En España, la situación para dar estos servicios unificados no está ni regulada por la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT). El organismo ha paralizado, de momento, la petición de Telefónica de ofrecer una oferta comercial --que no tecnológica-- que aunara telefonía básica, móvil, internet y televisión "hasta que el resto de operadoras no estén en condiciones de ofertarlo".