Las familias españolas ingresaron 156.313 millones de euros en el segundo trimestre del año. Se gastaron todo en consumo, salvo 14.700 millones de euros de ahorro, el 9,4% de su renta disponible, dos puntos menos que hace un año. Se trata del menor nivel de ahorro desde 1999, fecha en que arranca la serie de datos comparables del Instituto Nacional de Estadística (INE). A principios del 2004, las familias lograban ahorrar alrededor del 12,6% de su renta.

La estadística publicada ayer por el INE constituye una buena instantánea de la salud de las finanzas de las familias españolas. Los hogares ganan más, pero gastan mucho más y, en consecuencia, ahorran menos, lo que no les impide acometer inversiones cada vez más abultadas (compra de vivienda), de modo que el agujero (endeudamiento) es cada vez mayor.

En el segundo trimestre del año, la renta disponible de las familias aumentó el 5,1%. En este concepto, básicamente, se incluyen salarios, ingresos profesionales y prestaciones sociales después de descontar el pago de impuestos y cotizaciones sociales. El gasto en consumo creció mucho más (el 7,5%), lo que ha propiciado un descenso en el nivel de ahorro de dos puntos.

El ahorro de 14.700 millones más los casi 900 millones de euros que recibieron las familias en concepto de transferencias de capital (ayudas públicas), no bastaron para financiar el notable volumen de inversión de las familias, sobre todo en compra de vivienda, que alcanzó los 24.256 millones de euros en el segundo trimestre del año, el 15,6% más que en el mismo periodo del 2005. De esta manera, según el INE, los hogares presentaron en el segundo trimestre una necesidad de financiación de 8.677 millones de euros (un 3,5% del PIB trimestral).

El Banco de España calcula que la deuda acumulada por las familias alcanza ya el 115% de su renta bruta disponible, muy por encima de la media del área del euro, aunque por debajo de países como Estados Unidos, Reino Unido o Holanda. Dada la deriva alcista de los tipos de interés, la Comisión Europea considera "insostenible" el nivel de endeudamiento familiar en algunos países, entre ellos España, donde alcanza el 95% del PIB.

Algo parecido sucede en las empresas, en las que el ahorro es muy inferior a la inversión que acometen, de modo que tienen una necesidad de financiación equivalente al 7,4% del PIB trimestral, un punto más que hace un año. En total, familias y empresas suman un agujero equivalente al 10,9% del PIB.

Afortunadamente, en las administraciones públicas y en el sector financiero sucede lo contrario: ahorran más de lo que invierten y, desde un punto de vista macroeconómico, compensan en parte el saldo de familias y sociedades, que, en todo caso sigue siendo negativo, uno de los peores del mundo desarrollado.

El superávit de las administraciones públicas permitió en el segundo trimestre un excedente equivalente al 2,1% del PIB. En las entidades financieras, el fuerte incremento de sus beneficios ha hecho posible una capacidad de financiación del 1,2% del PIB. Al final, la necesidad de financiación del conjunto de la economía española en el segundo trimestre fue de 18.702 millones, el 7,6% del PIB. Este porcentaje es 1,2 puntos superior al del mismo periodo del 2005 y señala a España como el país con mayor déficit exterior, casi empatado con Estados Unidos.