Tres parones intermitentes, de 40 minutos de duración cada uno, fueron las medidas de desobediencia civil adoptadas ayer por los trabajadores de la empresa Premon SL, en Montalbán (Teruel). La rotonda del cruce de las carreteras N-420, N-211 y A-222 fue el escenario elegido para llamar la atención sobre el conflicto mantenido con la empresa de áridos y presionar para alcanzar una resolución final a la huelga indefinida que comenzó el pasado 27 de septiembre.

Según Jesús García Duque, secretario general de UGT en Teruel, que se encontraba apoyando a los manifestantes, la posición de intransigencia que manitene la empresa ha llevado a endurecer las posturas mantenidas. "No se puede llegar a un acuerdo si no hay una mesa que se siente a negociar", afirma García Duque. Los 12 trabajadores de Premon (tiene 16 empleados) han llegado a un acuerdo económico con la empresa, pero es la forma de plasmarlo en el papel lo que divide posturas.

La empresa de áridos comunica que los trabajadores están sujetos al Convenio de la Construcción, con categoría de oficial de primera con los oficios de conductores y jefes de mantenimiento y que, además del salario, cobran una prima variable en función de la producción de la empresa y del trabajo desarrollado dentro de su especialidad. Los trabajadores piden una cantidad lineal independientemente del trabajo que desarrolle cada empleado y de la producción, que serían 1.650 euros, más determinados pluses fijos, cantidades que la empresa no ve viables. Los empleados dicen estar abiertos a la negociación y a la suspensión de la huelga en cuanto la empresa cumpla con lo pactado.