Los representantes de la coalición de gobierno PSOE-PAR impidieron ayer con sus votos que prosperara en las Cortes una iniciativa de CHA para incluir en la Ley de Calidad Alimentaria la obligatoriedad de hacer constar la presencia de productos modificados genéticamente en los artículos alimenticios que los contengan. Los nacionalistas solo obtuvieron el apoyo de IU, mientras el PP se abstenía.

Esta era una de las enmiendas al proyecto de ley que se debatieron ayer en la ponencia parlamentaria que está efectuando la primera lectura de la primera norma, a la que únicamente le queda una sesión de trabajo. La ley podría estar aprobada antes de fin de año.

La propuesta de CHA dejaba la especificación de los requisitos del etiquetado en manos de los redactores del reglamento que posteriormente debería elaborar la DGA. También incluía el mandato al Gobierno para que remitiera a las Cortes en los primeros seis meses de vigencia de la norma "un proyecto de ley que regule la siembra, producción, coexistencia, contaminación, transformación y comercialización de productos agrícolas modificados genéticamente, así como la declaración de zonas libres de transgénicos".

PSOE y PAR rechazaron, con el apoyo de IU y la abstención del PP, otras tres propuestas de los nacionalistas referidas a los mataderos rurales y la recogida de los caracoles.

En el primer caso, CHA proponía aplicar en Aragón la moratoria de tres años y medio que prevé la Unión Europea para mantener abiertos los mataderos rurales de baja capacidad hasta el 31 de diciembre del 2009 frente a la orden de la DGA de comenzar a cerrarlos el 30 de junio. También reclamaba aplicar en Aragón la normativa comunitaria sobre mataderos artesanales para posibilitar la transformación de los afectados por los cierres --alrededor de 90 de los 124 existentes hace un año--.

Por último, los nacionalistas proponían levantar en la comunidad la prohibición estatal de capturar determinadas especies de caracoles silvestres destinados a la recría.