La inflación registró en septiembre el mejor dato desde abril del 2004. El índice de precios de consumo (IPC) bajó dos décimas en relación al mes de agosto y la tasa de variación de los doce últimos meses cayó de golpe al 2,9%, ocho décimas por debajo del 3,7% de agosto y la tasa menor en la etapa de gobierno socialista.

El dato que ayer difundió el Instituto Nacional de Estadística (INE) es "excelente" para el Gobierno --según se desprende de las palabras del secretario de Estado de Economía, David Vegara--, sobre todo si se tiene en cuenta que el año arrancó con una inflación del 4,2%. El diferencial de precios con la zona euro, que llegó a ser de 1,8 puntos, está ahora en 1,1 puntos, la media desde que existe la moneda única.

El secretario de Estado de Economía confió en que al final del año, el IPC estará "muy cerca de los niveles actuales". Algunos expertos, como los de la Confederación de Cámaras de Comercio, auguran que en el 2007 habrá una rebaja todavía mayor.

RECORTE DEL PETRÓLEO El descenso del precio de las gasolinas en septiembre explica tan buena noticia para la economía española. Tras haber alcanzado un máximo histórico a mediados de agosto, el barril de petróleo Brent empezó a descender con fuerza y ha pasado de los 78 dólares de entonces a menos de 60 dólares. En paralelo, ha empezado a descender el precio de carburantes y combustibles, con un recorte del 5% en septiembre. Es el mayor descenso que registra este grupo en un solo mes. En septiembre pasado había sucedido justo lo contrario: los precios de las gasolinas tuvieron un ascenso del 4,2%, uno de los más elevados de la serie del INE. El pésimo dato del 2004 frente al óptimo de ahora explica el descenso de la tasa general.

El Gobierno cuenta con que, si el barril de crudo se mantiene en torno a los 60 dólares, las gasolinas seguirán bajando en lo que queda de año y, así, la tasa de inflación se mantendrá en el nivel actual. Para ello, las gasolinas deberían bajar otro 7%, que es lo mismo que bajaron en el último trimestre del 2005.

SITUACIÓN COYUNTURAL Para el titular de Economía del PP, Miguel Arias Cañete, "el respiro que tenemos no se debe a la capacidad que tiene el Gobierno para afrontar los problemas económicos de nuestro país ni a su capacidad de previsión, sino a una situación coyuntural a nivel mundial con la que el Ejecutivo no contaba y de la que no sabrá aprovecharse", apuntó.

Para el año próximo, una las principales incertidumbres para la inflación, tiene que ver con la previsible subida del recibo de la luz. Vegara adelantó que el Ministerio de Industria hará una propuesta de metodología de tarifa eléctrica "a finales de este año o principios del próximo", que recogerá el aumento "muy importante" que ha experimentado el precio del crudo. Además, el "déficit" de la tarifa eléctrica --diferencia entre el precio de la energía en el mercado y lo que se cobra a las consumidores-- ya asciende este año a 2.172,8 millones de euros, cantidad que "deberá pagarse en los próximos años", según advirtió ayer Vegara.

SALARIOS Y PENSIONES En los últimos meses de cada año, la tasa de inflación se convierte en un referente importante para la evolución de salarios y pensiones. Todo lo que se desvíe la inflación de noviembre respecto del 2% deberá ser compensado a los pensionistas en una paga única para garantizar el poder adquisitivo de sus prestaciones.

La tasa de inflación también orienta la negociación de los salarios. UGT ensalzó ayer la contribución de la moderación salarial a la corrección de la inflación. Según este sindicato, el incremento salarial medio en el 2006 es del 3,18%, frente a un IPC medio del 3,8%. Vegara confió en que "los agentes sociales tomen en consideración el descenso de la inflación en sus negociaciones".