El accionista que tenga entre un 30% y un 50% del capital de una compañía y compre un 5% adicional en el plazo de un año, estará obligado a lanzar una opa por el 100% del capital, cuando se apruebe la nueva legislación. Así lo explicó ayer el secretario de Estado de Economía, David Vegara, quién también anuncio que el proyecto de ley de opas se aprobará en el Consejo de Ministros de mañana. Después comenzará su tramitación parlamentaria. La principal novedad sobre el borrador ya publicado es que incorpora la cláusula de "compra de un 5% adicional" en el plazo de un año para accionistas mayoritarios.

FLORENTINO Y ACS El caso más conocido al que afectaría esta nueva disposición, es el de la constructora ACS, presidida por el expresidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y la eléctrica Unión Fenosa, la tercera del país. En su objetivo de controlar Unión Fenosa sin tener que lanzar una opa sobre el 100% de la eléctrica, Pérez ha ido paso a paso. Primero se hizo con el 22,7% del capital y se cuidó de no sobrepasar el 25% (la actual ley de opas obliga a lanzar una oferta si se sobrepasa este umbral). Luego lanzó una opa parcial por el 10% . Posteriormente, a partir del pasado mes de marzo, ha seguido comprando, con cuidado de no hacerse con más del 6% adicional, ya que, en caso contrario, debería lanzar una opa por el 100%. Así, desde finales de septiembre, controla ya el 35%.

Cuando entre en vigor, la nueva ley de opas elevará del 25% al 30% el nivel a partir del cual es obligatorio lanzar una oferta de compra por el 100% del capital de una determinada compañía. Florentino Pérez parecía blindado frente a la nueva norma, pues cuando entre en vigor partirá de un nivel superior al 30% y las nuevas compras ya no le obligarían a lanzar una opa. Sin embargo, el matiz explicado ayer aclara las reglas de juego. Ahora, o compra menos del 5% cada año (hoy es el 6%), o tendrá que lanzar una opa por el 100%.

FAVORITISMOS Por su parte, el presidente de Repsol YPF, Antoni Brufau, reclamó ayer un cambio legal en la norma de fusiones para el sector energético, porque considera que no favorece la creación de "grandes grupos españoles". "Creo que las prisas son malas compañeras. Hemos de racionalizar, tranquilizarnos y ver el modelo energético que quieren las autoridades y los agentes empresariales" añadió Brufau, para quién una vez que esté definido el modelo, se tiene que examinar si la legislación es la adecuada. "Si no lo es, se tendrá que cambiar".