LA PRESIÓN fiscal aumentó en España durante el año pasado hasta situarse en el 35,8%. Esta tendencia creciente del peso de los ingresos fiscales sobre el producto interior bruto (PIB) está en línea con la evolución registrada en la mayoría de los países avanzados, a pesar de los recortes y reformas fiscales en muchos de ellos según los últimos datos de la OCDE. E. P.