Lejos de avanzar, el tiempo pasa y el culebrón Primayor no vislumbra un desenlace positivo. Representantes de los trabajadores y de la dirección de la empresa cárnica iniciaron ayer de nuevo las negociaciones para solucionar el conflicto laboral que se planteó el pasado 31 de julio, cuando la compañía presentó un expediente de regulación de empleo (ERE) que podría acabar con el cierre de la planta de Zaragoza y, como consecuencia, 144 personas perderían su puesto de trabajo, además de otras 12 en Calamocha. La postura de la empresa no ha variado: sigue sin presentar la documentación económica requerida que justifique el ERE y se mantiene firme en su intento por clausurar la fábrica de Malpica. "No hay vuelta atrás", aseguró la parte empresarial, que ofrece la prejubilación a cinco empleados, la recolocación de 55 en otra empresa y, para el resto, una indeminación de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades, condiciones estipuladas por la ley.

El nuevo periodo de consultas de un mes que arrancó ayer convocó otra vez a la mesa nacional en Madrid, gracias a la mediación del director general de Trabajo, Fernando Somoza. Su presencia provocó cierto cambio de actitud en los responsables de la empresa, "más educados", según el comité. Su presidente, José Aranda, duda de la actitud de la compañía: "Dicen que han contactado con una empresa de Zaragoza que estaría dispuesta a reubicar a 55 trabajadores, pero no han querido decirnos su nombre ni las condiciones. Podría ser un farol", opina Aranda. La plantilla confía en que Trabajo termine por resolver la situación y que el ERE no se justifique para declarar los despidos improcedentes, con el fin de recibir una compensación de 45 días por año.

Desde que estallara la situación, la plantilla de Primayor ha llevado a cabo varias concentraciones y manifestaciones por las calles más céntricas de Zaragoza, Burgos y Madrid. Además, varios de los trabajadores están acampados en el Paseo de la Constitución, de manera "indefinida" hasta que el conflicto se solucione. Fuera de Aragón, el expediente de Primayor también plantea nueve despidos en su planta de Mollerusa (Lérida) --donde la empresa ha comenzado a negociar de manera individual con los afectados--, seis en Albacete y uno en Segovia.