Dice que para escribir hace falta disciplina, pero que el duende --o inspiración-- existe y "hay que estar conectado en todo momento con lo que se escribe". Paulo Coelho (foto), el autor que aboga por la espiritualidad y las cosas sencillas, ha prestado su imagen y su firma a Montegrappa, una marca de estilográficas de lujo que presentó su fichaje el martes durante una fiesta en Milán. "Es una gran satisfacción tener una pluma con mi nombre grabado", dijo el autor de El Alquimista. Era un evento dedicado a las emociones creadas con las manos, y como escribir es el arte manual más noble, han fichado a un escritor que ya ha vendido más de 75 millones de libros en todo el mundo para acercar la marca a un público menos elitista. Pero teniendo en cuenta el precio de la pluma --370 euros la que promociona Coelho-- no será fácil.

Vestido de negro y rodeado de cazadores de autógrafos, el escritor dedicó libros y habló de manías y de sueños. "Tengo la manía de estar con la gente, porque aislarse para escribir a mí no me lleva a ningún sitio. Y siempre sigo las señales, he desarrollado el contacto con el lado femenino, intuitivo, y eso es lo que me hace seguir viviendo", dijo. En cuanto a su manera de escribir, Coelho fue claro: "Hace falta cabeza y corazón. Un corazón sin cabeza no tiene disciplina y una cabeza sin corazón no tiene inspiración", sentenció.

El autor que caló hondo en Madonna --quien reconoció que El Alquimista le había cambiado la vida-- acaba de publicar su último libro, La bruja de Portobello, que llegará a España el próximo día 19. M. P.