La provincia de Zaragoza contará de manera inminente con una Agencia de la Energía que se encargará de favorecer la puesta en marcha de cultivos destinados a obtener biocombustibles. Se trata de un organismo pionero en Aragón e impulsado por la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) con el que se pretende además fomentar el uso de las energías alternativas en el medio rural zaragozano.

El presidente de la DPZ, Javier Lambán, anunció ayer la creación de esta Agencia de la Energía. Según indicó, este organismo de nueva constitución estará convalidado por la Unión Europea. "Con ella se pretende fomentar el uso de energías alternativas e incluso difundir entre los agricultores los cultivos tendentes a la obtención de biocombustibles, que es una de las alternativas de la agricultura", subrayó el presidente Javier Lambán.

Con esta iniciativa, la diputación pretende involucrarse con la política medioambiental del Gobierno del país, que apuesta por el desarrollo de las energías renovables y los cultivos bioenergéticos como fórmula no solo para lograr el avance tecnológico en sí mismo, sino para reactivar también el medio rural.

Uno de los principales pasos dados recientemente por el Ministerio de Educación y Ciencia fue la presentación de un proyecto destinado a extender los cultivos energéticos por el país. Se quiere alcanzar la cifra de 30.000 hectáreas en un breve periodo de tiempo para poder conocer así los costes reales de fabricación de este producto.

De momento, el primer objetivo del grupo de trabajo que desarrolla este proyecto es analizar qué tipo de cultivo es el más adecuado para cada comunidad española y qué condiciones técnicas, económicas y medioambientales deben darse para potenciar el consumo de este recurso, reducir su coste actual y posibilitar su implantación comercial antes de 2012. Las aplicaciones previstas en el proyecto para esta materia es la producción de calor para calefacción, de electricidad y de biocarburantes y gasificantes.

El sector de los biocombustibles y los cultivos energéticos es todavía incipiente en España. No obstante, se presenta como una gran oportunidad para los agricultores, que asisten a un proceso constante de bajada de precios de sus productos.

Según las previsiones, en el año 2010, el 5,75% del consumo de combustible deberá proceder de los biocarburantes, pero el país no dispone de recursos suficientes para satisfacer esta demanda. De hecho, solo sería capaz de generar un 25% de la cantidad demandada de biodiesel y un 40% de bioetanol (un alcohol producido a partir de maíz, sorgo, patata, trigo o caña de azúcar).