La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calificó ayer de "brutales e indecentes" las subidas en las tarifas eléctricas de los dos últimos años y apoyó la propuesta del Partido Popular de que los precios no aumenten por encima de la inflación. La OCU se suma así a las protestas de la Federación de Consumidores en Acción (Facua) que el pasado sábado rechazó la eventual aplicación de un recargo autonómico en la factura, que prepara el Ministerio de Industria.

La OCU atribuyó las subidas de precios a "las especulaciones de las OPAs" y consideró "demagogia total" que se hable de subidas de precio "para garantizar la calidad". La portavoz Ileana Izceniceanu propuso a las eléctricas que rebajen un poco sus beneficios porque las tarifas, dijo, "están muy por encima de lo que los usuarios deberían pagar". El PP presentó ayer una proposición no de ley que insta al Gobierno a "garantizar" que el aumento de tarifas de la energía "no supere la previsión del Gobierno de crecimiento del IPC general". Pide que se avance en la liberalización del mercado, que inició el PP y que supuso una reducción del 15% entre 1996 y el 2004.

El Ministerio de Industria, que preside Joan Clos, prevé autorizar a las autonomías a que apliquen recargos en la tarifa eléctrica para rentabilizar las inversiones en la red. El Gobierno considera que las tarifas deberían recoger los costes de las materias primas que se utilizan en la generación y evitar que se generen déficits por ello. Según la Comisión Nacional de la Energía, el déficit en el 2005 fue de 3.830 millones de euros, y de 2.172 millones entre enero y agosto de este año.

España tiene los precios de electricidad más bajos que la media de la Unión Europea, según el Eurostat. El precio de cada 100 kilowatios por hora es de 11,47 euros, y la media comunitaria es de 14,16 euros.