Representantes de los trabajadores y de la dirección de la empresa cárnica Primayor mantuvieron ayer la segunda reunión del nuevo periodo de negociaciones para solucionar el conflicto laboral que se planteó el pasado 31 de julio, cuando la compañía presentó un expediente de regulación de empleo (ERE) que podría acabar con el cierre de la planta de Zaragoza y, como consecuencia, 144 personas perderían su puesto de trabajo, además de otras 12 en Calamocha. La postura de Primayor no ha variado: se mantiene firme en su intento por clausurar la fábrica de Malpica. La parte empresarial ofrece la prejubilación a cinco empleados, la recolocación de 55 en otra empresa y, para el resto, una indeminación de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades, condiciones estipuladas por la ley.

En la jornada de hoy, que comenzará a las 10 de la mañana, por primera vez la compañía enseñará la documentación económica --fundamental para justificar el ERE-- al comité de empresa, aunque solo se les permitirá comprobarla durante 15 minutos. Por otra parte, hoy se cumplen 35 días desde que un grupo de empleados de Primayor acamparan en el Paseo de la Constitución de Zaragoza como protesta a la situación que viven. Además, ya son casi 5.000 las firmas de apoyo que han logrado recoger, con el objetivo de enviar una copia al Gobierno de Aragón y otra, a los directivos de Primayor.