La subida en 1,49 puntos en un año, hasta situarse en el 3,715%, del euríbor, del principal índice para las hipotecas, no es motivo de alarma, según los bancos y cajas agrupados en la Asociación Hipotecaria Española (AHE). Las últimas subidas "han provocado en la opinión pública --asegura la AHE-- una preocupación y una alarma en ocasiones poco justificada, tanto por lo previsible de las mismas como por el impacto real que pueden producir en los presupuestos familiares".

El incremento anual que sufrió el euríbor entre septiembre del 2005 y el mismo mes de este año será el "techo máximo" en el ciclo actual, aunque "seguirá creciendo moderada pero sostenidamente", según la AHE. A pesar de esta previsión de subidas, la asociación recuerda que, por ahora, no existen indicadores objetivos para asegurar que los incrementos del euríbor hayan afectado significativamente a la capacidad de pago de las familias.

El problema radica, según los bancos y las cajas, en la información que recibe la sociedad, que produce "cierta distorsión de la realidad y contribuye a una confusa preocupación" porque se enfatiza el valor de las variaciones anuales, ignorando lo que pasa mes a mes. Esto hace pensar a muchos ciudadanos que "todos" los préstamos hipotecarios vivos experimentan cada mes un incremento de cuotas que, en realidad, "escasamente" afecta a uno de cada 32 préstamos de la cartera.

El martes pasado fue el nuevo gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien apeló a la necesidad de "desdramatizar" la subida de los tipos hipotecarios al recordar que las familias empeñadas en la compra de una vivienda son una "minoría" y que hay un 60% de hogares que no tienen este tipo de préstamos.

Ayer, el propio vicepresidente económico, Pedro Solbes, dijo que, pese a la subida de los tipos de interés, las hipotecas ahora están al mismo nivel que en el 2002. Por eso, solo los préstamos contraídos en estos cuatro últimos años están ahora en una situación peor.