La luz se vislumbra al final del túnel. La Dirección de la empresa cárnica Primayor y representantes de los trabajadores acercaron ayer posturas y, tras llevar a cabo una jornada de reflexión durante el día de hoy, mañana retomarán las negociaciones en Madrid para solucionar el conflicto que se planteó el pasado 31 de julio, cuando la compañía presentó un expediente de regulación de empleo (ERE) que podría acabar con el cierre de la planta de Zaragoza y, como consecuencia, 144 personas perderían su puesto de trabajo, además de otras 12 en Calamocha. Los miembros del comité de empresa se mostraron ayer un poco más optimistas y esperanzados después de que los responsables de Primayor aceptaran estudiar su propuesta y cambiaran su actitud, más abierta al acuerdo. Hasta ayer, la empresa pretendía el cierre de la planta de Malpica y ofrecía la prejubilación a 5 empleados, la recolocación de 55 en otra empresa y, para el resto, una indeminación de 20 días por año con un máximo de 12 meses.