La Comisión Europea (CE) quiso ayer dar una imagen de imparcialidad, tras la implacable campaña de acoso contra la estrategia energética del Gobierno español de los últimos 12 meses. Por ello, al abrir el previsto expediente de infracción a España por obstaculizar la compra de Endesa por el grupo alemán E.ON, el Ejecutivo comunitario también amonestó al Gobierno italiano por intentar bloquear la compra de la concesionaria de autopistas Autostrade por el grupo español Abertis.

La CE, como ya adelantó ayer este diario, envió una carta de emplazamiento al Gobierno español, primera fase del procedimiento de infracción, por no haber anulado los requisitos impuestos a E.ON para poder comprar Endesa. La casi totalidad de esos requisitos, fijados por la Comisión Nacional de la Energía, fueron declarados "ilegales" por el Ejecutivo comunitario el 26 de septiembre por ser "excesivos y desproporcionados" y por "vulnerar los principios de libre circulación de capitales y libertad de establecimiento" que rigen en la Unión Europea.

La CE ha concedido un plazo de cinco días laborales al Gobierno para explicar por qué no ha acatado el dictamen y no ha anulado las exigencias impuestas a E.ON. El Ejecutivo comunitario, muy molesto por el desacato español, ha optado por utilizar un procedimiento de infracción ultrarrápido, que podría culminar en una demanda ante el Tribunal de Justicia de la UE.

En el caso de Italia, la Comisión Europea reprochó ayer al Gobierno de ese país el haber invadido sus competencias exclusivas y haber vetado la compra de Autostrade por el grupo Abertis con argumentos injustificados.