Desde enero hasta el pasado mes de septiembre, 23 trabajadores han perdido la vida en accidente laboral, y otros 14 murieron durante su traslado al puesto de empleo --in itinere--. La cifra, elevada, supone un descenso respecto al 2005, con 48 víctimas en total. Con el objetivo de seguir reduciendo la siniestralidad en las empresas, el Gobierno de Aragón presentó ayer una campaña de difusión y sensibilización para mejorar, de forma continuada, las condiciones de trabajo y prevenir accidentes y enfermedades profesionales. El protagonista será un autobús que recorrerá, desde el sábado y durante una semana, los polígonos industriales de las tres provincias aragonesas como instrumento visual que atraiga el interés de las firmas.

Desde que el proyecto arrancara en el año 2000, un total de 791 compañías aragonesas se encuentran adheridas al programa, desarrollado por el Instituto Aragonés de Seguridad y Salud Laboral (ISSLA) y gracias al cual han rebajado sus accidentes un 33%, además de detectar y corregir a tiempo situaciones de riesgo para los operarios. La mayoría de las firmas acogidas pertenecen a la construcción y la industria, y en menor medida, al sector servicios. Casi 300 de ellas no registraron ningún incidente con baja en jornada de trabajo durante el 2005. Antonio Alastrué, director general de Trabajo e Inmigración del Gobierno de Aragón, y Carlos Heras, director del ISSLA, calificaron el balance de los últimos seis años como "satisfactorio" y destacaron la "voluntariedad y amabilidad" del programa, "ya que solo aporta beneficios".

El sistema propuesto por el ISSLA es válido para cualquier empresa, independientemente de su actividad y tamaño. La clave es la observación, a través de la autoevaluación, y la corrección de las condiciones de trabajo inseguras en cada equipo, que se efectúa diaria y previamente al comienzo de las tareas. "Cuando una empresa se incluye en el programa, se le remite un sistema de mejora y verificación continua para detectar errores y enmendarlos", explicó Heras. "Queremos concienciar de que la seguridad no es cara. Si la gente trabaja sin protegerse, es porque quiere, ya que actualmente existen sistemas de absoluta inmunidad", sentenció.