La economía aragonesa está creciendo a un ritmo muy elevado y, lejos de "tocar techo", las previsiones indican que se mantendrá el próximo año. Esta es la ilusionante conclusión del Informe Económico de Aragón 2005, presentado ayer en Zaragoza y editado por las Cámaras de Comercio e Industria de la comunidad en colaboración con Caja Inmaculada. Las inversiones en bienes de equipo, con un crecimiento cercano al 10%, y en construcción, junto al consumo, contribuyeron a fomentar esta "excelente" situación que vive el territorio, según explicó José María Serrano, director de Fundación Economía Aragonesa (Fundear).

El crecimiento de Aragón en el último ejercicio, según las estimaciones del Ejecutivo autonómico que recoge Fundear, fue del 3,5%, dos décimas más que en el 2005 y superior al doble de las medias española y europea, una velocidad de desarrollo muy elevado que continuará en el 2006, según se percibe en los nueve primeros meses. "Pero no es que la comunidad parta de una renta baja", aclaró Serrano, aspecto en el que supera, además de al resto del país, a Francia, Alemania e Italia. "Da gusto hablar de una realidad económica que tan bien funciona", valoró.

Serrano apuntó tres claves fundamentales para explicar esta conyuntura favorable. "En primer lugar, el crecimiento económico de Aragón presenta un patrón parecido pero tiene una composición más equilibrada que la del conjunto de España, donde se corren algunos riesgos como apoyarse excesivamente en la construcción y el consumo o acumular un déficit exterior intenso", detalló. Este aspecto, dijo, garantiza que esta progresión pueda mantenerse en el tiempo. "Más decisiva resulta la inversión productiva, con una aceleración espectacular en los dos últimos años que alcanza el 10%, demuestra la vitalidad y pujanza de los empresarios aragoneses", indicó.

Finalmente, como consecuencia, Serrano destacó la "excelente situación" del mercado laboral, con 575.000 ocupados en Aragón, "la cifra más alta de su historia". De ellos, cerca de 200.000 han logrado su empleo en la última década, mientras que la tasa masculina registra "pleno empleo". Por sectores, los aumentos más sobresalientes se registraron en la construcción (6%) y los servicios (3,7%), frente a la discreta evolución de la actividad industrial (1,5%) y de la producción agraria (0,2%).

El presidente del Consejo de Cámaras, Manuel Teruel, manifestó su satisfacción por estos pronósticos tan favorables pero fue comedido en su valoración. "A todos nos sorprenden los últimos 10 años magníficos de bonanza en Aragón, pero en los ciclos económicos siempre aparecen agentes que los estropean. Somos unos provilegiados pero no debemos quedarnos dormidos", aconsejó. Teruel se mostró partidario de apostar por mano de obra más cualificada y por la innovación como estrategia de futuro. "Debemos hacer un esfuerzo a largo plazo", concluyó.