El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha anulado un contrato de renta vitalicia inmobiliaria firmado entre particulares por considerar que la pensión que se satisfacía a la beneficiaria a cambio de transmitir su vivienda "estaba por debajo de la mitad del precio justo".

Se trata del primer varapalo por abuso en un contrato de este tipo mediante el que el beneficiario transmite su vivienda a cambio de una renta y el uso y disfrute del inmueble hasta su muerte.

El fallo sienta jurisprudencia sobre la posibilidad de rescindir contratos de renta vitalicia "siempre y cuando la renta no se haya pactado en base al justiprecio adecuado".