LA COMISIÓN Europea ha enviado una carta al Gobierno alemán para "solicitar información" sobre los poderes especiales que mantiene en E.ON tras su fusión con Ruhrgas en el 2002. El Gobierno alemán se reservó durante 10 años el poder de obligar a E.ON a desprenderse de ella si la compañía era adquirida por una firma extranjera. E. P.