Habrá movilizaciones en General Motors (GM) España. Esa fue la primera decisión que adoptó ayer el comité de empresa tras su constitución. Ni la garantía de fabricar tres modelos, ni el hecho de que Figueruelas se haya convertido en la planta del grupo que más producción aglutinará en Europa el próximo año han sido suficientes argumentos para que la mayoría del comité cediera a la incertidumbre que planea en la factoría sobre futuras externalizaciones.

Ese es el mensaje que quieren transmitir a la compañía automovilística los sindicatos CCOO, CGT, OSTA y USO, que ayer consensuaron una propuesta en la que se contempla parar la actividad un día en la planta durante dos horas por turno (no se ha concretado el día) y realizar concentraciones. Además, se plantea presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo y la reivindicación de hacer fijo al personal eventual. Una postura que no compartieron ni UGT (sindicato mayoritario en el comité), ni Acumagme. Sin embargo sus 13 votos fueron insuficientes frente a los 21 restantes --faltaba un miembro del comité--.

Y es que, las externalizaciones se han convertido en el caballo de batalla en Figueruelas. No sólo porque no ha gustado la subcontratación de la actividad del módulo de puertas y salpicaderos a la empresa Faurecia, sino porque se teme que ésa sea la línea a seguir por General Motors. "Esto ha empezado, pero no se sabe cuándo puede acabar", apuntó el secretario general de la sección sindical de CCOO, Antonio Carvajal, quien señaló que "de lo que se trata es de que la empresa ponga encima de la mesa sus planes industriales y la política de empleo". Así, mostró sus dudas sobre "si GM va a ser una gran empresa o muchas pequeñas".

Los trabajadores serán informados puntualmente sobre la decisión adoptada por el comité en asambleas de pausa, según apuntaron fuentes sindicales tras la reunión del pleno del comité de empresa, que se prolongó durante más de seis horas.

ASUMIR LA MAYORÍA Desde UGT, el secretario general de la sección sindical, Pedro Bona, apuntó que, pese a discrepar en torno a la medida adoptada, "no queda más que asumir lo que ha decidido la mayoría del comité". La postura de UGT sólo fue respaldada por Acumagme. En la misma, el sindicato planteó llevar a la dirección de GM España una propuesta en la que los relevistas pasasen a ser fijos en la planta una vez transcurridos cinco años, y no diez como ocurre en la actualidad. El objetivo, explicó Bona, era "ver un gesto de buena voluntad respecto a la garantía de empleo, por parte de la empresa". Pese a ello, remarcó que "cualquier externalización que hubiera supuesto pérdida de empleo hubiera tenido una respuesta contundente por nuestra parte".

El debate sobre el empleo y la política industrial en GM procede del acuerdo al que llegó el comité de empresa el pasado 7 de septiembre (con los votos de UGT, CCOO y Acumagme), en el que se pedía un compromiso industrial, la contratación de personal y un turno de noche al 100%. Peticiones todas ellas aceptadas por la empresa.

Sin embargo, en las reuniones de la última semana, tanto con la empresa como con los responsables de manufacturas de GM Europa, la dirección no se comprometió a no llevar a cabo más externalizaciones.