La ley de reforma del mercado hipotecario, que se elabora bajo la dirección del secretario de Estado de Economía, David Vegara, pretende introducir mayor transparencia en el mercado como antídoto frente a las situaciones de sobreendeudamiento en determinadas familias, en un contexto de bajos tipos de interés. El Ministerio de Economía, a través de una orden prevista en la nueva ley, obligará a bancos y cajas a dar a sus clientes, por escrito, información sobre cómo podría evolucionar la cuota de su hipoteca en el futuro en función de las posibles oscilaciones en los tipos.

Las facilidades que conceden las firmas de reunificación de créditos también preocupan al Gobierno que ven en ellas un incentivo más al creciente endeudamiento de muchas familias. Estas entidades ofrecen a los consumidores agrupar en un sólo crédito con garantía hipotecaria todas las deudas a cambio de una rebaja en la cuota mensual que, por lo general, se consigue gracias al alargamiento de los plazos de amortización. A veces estas entidades cobran elevadas comisiones. La nueva ley hipotecaria introducirá obligaciones de mayor transparencia para ellas.