El nuevo Museo del Vino del Monasterio de Veruela abrirá sus puertas en noviembre. El espacio expositivo, cuyo presupuesto final asciende a casi 3 millones de euros, será pionero en España, un museo moderno de 1.500 metros cuadrados que acercará al gran público el vino a través de todos los sentidos a través de la nueva tecnología, que inunda al visitante.

Ayer, el Consejo Regulador de la D.O. Campo de Borja y las entidades financieras Ibercaja y Multicaja firmaron sendos convenios de colaboración por los que aportan 30.000 euros para la finalización del proyecto. Además, Cajalón e Ibercaja colaborarán con 12.500 y 9.000 euros respectivamente. Con estas inversiones, tan sólo restarán de cubrir 180.000 euros del presupuesto total, aunque el presidente de DPZ, Javier Lambán se comprometió a buscar financiación.

Representantes de todas las instituciones implicadas en el proyecto y de las bodegas que conforman la D.O. visitaron por primera vez el nuevo edificio. Se trata, como explicó Ana Bona, responsable del Museo del Vino, de "un espacio sensorial, planteado para que el mundo del vino llegue al público de una manera sutil y ligera" y en el que "el público participa activamente". Es un proyecto totalmente novedoso en España y para el que se han tomado ejemplos de espacios expositivos europeos. El museo se ha planteado para recibir visitas de grupos de 15 a 20 personas que realizarán un recorrido de una hora.

La empresa encargada de dotar de contenidos al museo es Videar que también ha dado forma a la que será la imagen del museo, un racimo que se llama Garnachica. Entre las curiosidades que encierra este espacio, se encuentra un monje cisterciense virtual que explicará el proceso de maceración del vino o el pisado de la uva, también virtual, con el que los pasos de los visitantes convertirán la uva en caldo a través de una proyección. El museo cuenta también con un taller de los sentidos, para adentrarse en la cata de caldos, con proyecciones del color del vino que explican su composición, recipientes de aromas y diferentes superficies para conocer el tacto de los caldos.

En la primera planta se ubica las oficinas y un auditorio para 60 personas en la que se proyecta un video sobre la denominación de origen y los valores turísticos de la comarca. En la entreplanta, recibe al visitante un video con el proceso de desarrollo de la uva y un recorrido histórico del vino desde la antigüedad. La última planta realiza un recorrido por el proceso de elaboración, desde la recolección hasta el embotellamiento. La visita finaliza en el antiguo aljibe, primer Museo del Vino reconvertido en tienda monográfica.