Barcelona fue el lugar elegido por Ibercaja para dar a conocer ayer sus resultados durante los nueve primeros meses del 2006. Sus 25 años de presencia en esta comunidad se festejaron en el hotel Claris de la ciudad Condal, donde se reunió el Consejo de Administración y la Comisión de Control. Allí, el presidente de la entidad, Amado Franco, junto con el director general, José Luis Aguirre, anunciaron un incremento del 25,43% en el volumen de negocio de Ibercaja, hasta alcanzar los 65.106 millones de euros y un beneficio neto cercano a los 175 millones de euros (el 11,6% más respecto a septiembre del 2005).

Este volumen de actividad se sustentó en un aumento de los recursos totales gestionados del 25,32% mientras que el crédito a clientes creció un 25,60%. No obstante, Aguirre matizó que ya se advierte una "ralentización en los préstamos para vivienda. Parece como si se hubiese tocado techo".

Con todo, las cifras de Ibercaja auguran un cierre de año "muy bueno", que concluirá con unos beneficios antes de impuestos de unos 300 millones de euros, pese al alto número de apertura de oficinas de este año, estimó Aguirre.

PRINCIPALES RETOS Estos resultados, según los responsables de Ibercaja, consolidan la posición de la entidad en el mercado y le están permitiendo ganar dimensión. De esta forma, a partir de ahora uno de los retos de la caja será completar la apertura de 150 oficinas, tal y como recoge el Plan Estratégico 2005-2007 (se han abierto ya 95 y el año concluirá con 120).

Además, Ibercaja quiere diversificar su negocio. Para ello pondrá en marcha, a partir del 1 de enero del 2007, un proyecto destinado a la captación de clientes en el mundo de la empresa. "Tenemos que dar una respuesta agilísima --puntualizó Aguirre-- y disponer de sistemas informáticos que permitan abrir nuevas líneas y servicios". Para ello, la caja contará con más de 90 gestores especializados en empresas que "manejarán una cartera de clientes y tendrán plena autonomía para gestionarla", según aseguró el director general.

Otra de las novedades que anunció Aguirre es la participación de Ibercaja --con un 10% del capital-- en Celeris, una sociedad integrada por varias cajas de ahorros españolas, cuyo objetivo fundamental será "financiar a clientes que no sean, precisamente, clientes de la caja". Se trata de una sociedad financiera, que arranca con 300 millones de capital y que financiará muebles, automóviles o electrodomésticos a comerciantes y particulares. Esta sociedad comenzará a operar el próximo mes.