Ayer concluyeron en Zaragoza unas jornadas sobre la situación de la colaboración público-privada en I+D+i en España. En ellas participó Carmen Andrade, directora general de Política Tecnológica.

--¿Cuáles han sido las conclusiones?

--Este tipo de encuentros son muy necesarios porque España necesita dar un salto tecnológico y debemos discutir entre nosotros para lograr que haya una confluencia entre las partes que están fragmentadas, trabajando en distintas áreas, con el objetivo de conseguir una masa crítica que nos haga pegar ese salto. Seguimos estando entre los países europeos que menos invierten en desarrollo tecnológico y, sin embargo, en otros aspectos, España disfruta de una posición en el mundo, por su tradición, que no es acorde con esa baja cifra de inversión en sectores como la ciencia y la tecnología. En cuanto a Aragón, no conozco las cifras, pero mi madre era de Zaragoza y, además, en mi etapa anterior he colaborado como investigadora con la Universidad, así que no me resulta ajena. Sin duda, Zaragoza, y todo Aragón, deben apostar por no perder el tren de otras autonomías pioneras, como Cataluña o el País Vasco.

--¿La Administración sigue apostando más por la investigación que las empresas?

--En este momento, la inversión del sector público supone el 55%, frente al 45% por parte de las compañías. Aquí, la Administración adquiere un papel más relevante respecto a otros países. En otras zonas, la inversión empresarial supera la mitad del total, por lo que el sector público es solo subsidiario.

--¿Esta situación es sostenible?

--El objetivo, muy ambicioso, es intentar alcanzar el 75% de inversión empresarial.

--Las aulas de las Universidades están abarrotadas. ¿Cuándo se notará este hecho en el proceso económico?

--Igual que el programa Ingenio, en estos dos últimos años, ha sido muy dinamizador y el aumento no ha sido lineal sino exponencial, se están creando las condiciones de discusión por las cuales vamos a vivir un momento crítico para poder dar un salto enorme en los próximos cinco años. Yo soy optimista y creo que se producirá.

--En España siempre se ha criticado la fuga de cerebros.

--Sigue habiendo investigadores punteros que necesitan salir de aquí para integrarse en grupos de más nivel. Esto siempre se va a producir, lo que importa es crear condiciones atractivas para que se queden, pero no solo en el sector público porque él solo no puede absorver a todas las personas que han sido formadas en los últimos años. Hay que conseguir que se involucren en el sector privado, que es donde se necesitan.