Delphi Packard España, empresa dedicada al cableado, anunció ayer que recortará unos 240 puestos de trabajo (alrededor de 190 fijos) en la planta de Tarazona, lo que supone algo menos de la mitad de la plantilla. La decisión, que ayer fue comunicada al comité de empresa y al ayuntamiento, se engloba dentro del plan de reestructuración de la firma en Europa que contempla deslocalizar parte de la actividad de la factoría turiasonense a Portugal.

Concretamente, la multinacional presentará un expediente de regulación de empleo (ERE) para trasladar al país vecino la actividad de cableados de serie y concentrará en Tarazona la fabricación de recambios de toda Europa, ya que "es la que aporta mayores garantías de futuro", por lo que "todos los contratos vigentes con clientes se mantendrán", aseguró la firma en un comunicado. Pese a ello, esta carga de trabajo sólo permitirá dar empleo a unas 350 personas, según reconocieron desde la misma empresa. Una cifra muy escasa respecto a los 750 empleados (más de un centenar eventuales) que integran actualmente la plantilla de la fábrica zaragozana.

La noticia, que cayó ayer en el municipio como un jarro de agua fría, tiene como precedentes los cierres de Olvega (Soria) y la crisis industrial que sufrió Belchite (Zaragoza), donde la multinacional recortó 450 empleos a finales del 2001.

BAJAS ´VOLUNTARIAS´ Durante la reunión celebrada ayer con el comité de empresa, la dirección de Delphi comunicó que los trabajadores podrán acogerse al expediente de forma voluntaria. Los que lo hagan antes de que concluya el año --regirá el anterior plan industrial-- recibirán una indemnización de 85 días por año trabajado, mientras que quienes abandonen sus empleos a partir del 1 de enero de 2007 recibirán 45 días por año trabajado, apuntaron fuentes de la empresa.

El secretario general de la Federación del Metal de UGT, Luis Tejedor, dudó de las ventajas competitivas de trasladar la producción a Portugal, ya que "Tarazona está dando beneficios y se puede mantener el empleo para 600 personas". Además, añadió que "el coste de las indemnizaciones más el arranque de la planta de Portugal puede suponer a la empresa un coste de 20 millones de euros".

Desde CCOO, su homólogo Salvador Salas lamentó el efecto de esta deslocalización sobre las comarcas de Tarazona y Borja y reclamó a Delphi que se comprometa a no reducir más la plantilla, mientras que OSTA apuntó que "esta multinacional, como la mayoría, tapa los escrúpulos con dinero", informó Efe.

La alcaldesa, Ana Cristina Vera, mantuvo anoche una reunión con responsables de Delphi, que le comunicaron oficialmente la noticia