La Asociación Empresarial de Almazaras y Entamadoras de Aragón (ASEYAR), estima una producción entorno a un 50% menor que en otras campañas, si bien subrayan que la calidad de la oliva va a ser "muy buena", tanto en sabor como en tamaño. El descenso en la producción de aceitunas afecta especialmente a la provincia de Teruel, principal productora de Aragón, y se debe a las heladas sufridas el invierno pasado y a la sequía registrada a lo largo de toda la temporada.

Según ASEYAR, se espera una recogida de de 3.700 toneladas de aceite de oliva en la provincia de Teruel. La producción de la provincia de Zaragoza se mantendrá muy similar a la del año anterior, situándose en 2.900 toneladas de aceite y, sin embargo, en la provincia oscense se espera un aumento significativo de la cosecha, con una producción total de 3.100 toneladas de aceite. La notable reducción de la producción turolense provocará un descenso en el cómputo global aragonés del 50%, al igual que ocurrió la campaña pasada. Aunque las cifras globales de producción no son buenas este año, el presidente de ASEYAR, Ricardo Romero, hace especial hincapié en que la calidad de la aceituna va a ser "muy buena" en sabor y en tamaño. "La producción de esta campaña se ha visto muy afectada por las adversidades climáticas, pero las últimas lluvias hacen que el tamaño y la calidad de los frutos vaya mejorando. Esperamos una muy buena campaña de aceituna de aderezo y un aceite de muy buena calidad", afirma Romero.

Otro de los aspectos positivos de esta campaña afecta directamente al bolsillo de los consumidores. Según las previsiones de ASEYAR, los precios van a ser inferiores a los del año anterior, en el que el aceite se encareció considerablemente como consecuencia de la baja producción global en España. Para este año, añaden, se espera que los precios vuelvan a niveles aceptables para todas las partes: agricultores, almazaras y consumidores. En los próximos días se va a iniciar la nueva campaña de la aceituna con la recogida de la variedad más temprana, la arbequina, trabajo que se prolongará hasta los meses de enero y febrero.